30 de noviembre de 2019
30.11.2019
arte

La 'exposición' tras las llamas

La colección de arte del Ateneo de La Laguna permanece en custodia en el Archivo Histórico Provincial, donde se realizará la restauración de las 31 obras afectadas

30.11.2019 | 02:36

Ningún cuadro ha entrado nunca en custodia en el Archivo Histórico Provincial de Santa Cruz de Tenerife. Pero, en ocasiones, hay que "hacer de la necesidad virtud", y el edificio ubicado en La Laguna alberga desde hace algunas semanas una colección compuesta por unas 280 obras. Se trata de los restos del incendio que asoló el pasado 4 de octubre el edificio del Ateneo de La Laguna y cuyo patrimonio documental y artístico ha tenido que ser trasladado para garantizar su seguridad mientras se decide la suerte que correrá el edificio ubicado en la plaza de los Remedios, frente a la Catedral de La Laguna, y que quedó totalmente calcinado por la acción de las llamas.

Cientos de documentos, actas y obras de arte componen el fondo que recibió en custodia temporal tras el incendio el Archivo Histórico Provincial. Por suerte, son solo 31 los cuadros que sufrieron daños severos y ahora precisarán trabajos de restauración. En la actualidad, el personal designado por la comisión integrada por el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de La Laguna -creada tras el incendio para marcar las líneas de trabajo a seguir en lo referente al edificio y al patrimonio de la institución cultural- evalúa el estado de los fondos del Ateneo para determinar luego el presupuesto necesario de la restauración de los cuadros y su ejecución.

Bomberos, policías, miembros de Protección Civil y los propios socios del Ateneo se encargaron de salvar de las llamas los fondos documentales y artísticos de la institución cultural durante el incendio del pasado octubre. Las labores efectuadas en ese momento fueron cruciales para garantizar la supervivencia del patrimonio de la institución cultural y, así, pocas horas después de que se apagaran las llamas comenzó el embalaje de estos documentos, fotografías y cuadros que fueron trasladados inmediatamente al Archivo Histórico Provincial. El director de este centro, Francisco Macías, explica que "las administraciones implicadas decidieron que este era el lugar idóneo para albergar los fondos, por el cuidado que les podíamos dar y porque tenemos espacio suficiente para garantizar la custodia".

El trabajo es metódico con estas obras. El registro de traslado se completó con el registro de entrada en el Archivo y, ahora, con las minuciosas evaluaciones que se han ido sucediendo durante el último mes realizadas tanto por el equipo del Archivo como por el designado por la comisión de seguimiento. A falta de la emisión del informe final, la cantidad de obras dañadas está clara -31- y el presupuesto de la restauración no parece que vaya a ser pequeño. No obstante, los responsables aún no quieren hacer pública esta cantidad. Además, los encargados adelantan que será un proceso largo y minucioso.

Más allá del efecto de las llamas, la mayoría de las obras afectadas presenta daños causados por el agua que se hizo necesaria para apagar el incendio. Por ello, y antes de iniciar una restauración más profunda, se realizaron trabajos de secado. La auxiliar técnico del Archivo Histórico Provincial, Encarna Ruiz, explica que se realizó un desembalaje rápido para que los cuadros se airearan y se ventilaran y, una vez colocados en las dos naves que ahora ocupan el subsuelo del centro lagunero, se inició el inventario. Todos los trabajos se han realizado hasta el momento en el Archivo, que también parece que acogerá las labores de restauración de las obras pictóricas. Esta decisión se debe a que el centro documental cuenta con amplias instalaciones hasta ahora infrautilizadas en las que se puede trabajar de manera cómoda y segura.

Los mayores daños se deben a la humedad y al carboncillo. "Estamos muy pendientes, además, para que los fondos no se impregnen del olor a humo y que no queden trazas de ceniza", explica Ruiz, quien añade que "en ocasiones no sabemos si los daños se deben al incendio, al traslado o a la antigüedad de algunas de las obras". En este sentido, el presidente del Ateneo, Claudio Marrero, reconoce que existían cuadros con daños que no se habían podido restaurar en los últimos años por la falta de financiación y quizás ahora surja la oportunidad de realizar una puesta a punto de algunos de los lienzos. No obstante, Francisco Macías destaca que "hemos podido frenar el deterioro con los primeros auxilios que hemos sido capaces de dar con los medios que teníamos".

Se trata de una colección de arte con un alto valor económico que, sin embargo, nunca ha sido cuantificado. No obstante, el presidente del Ateneo destaca el valor "artístico y emocional" de la serie, que es totalmente heterogénea. "No se trata de obras compradas o seleccionadas específicamente para exponerse en el Ateneo, sino que en muchos casos son donaciones que se han venido realizando durante años por socios y vecinos, de ahí que se pueda disfrutar del trabajo de muchos autores canarios", relata y concluye que "igual no son cuadros especialmente brillantes, pero son importantes para nosotros".

A pesar del admirable trabajo realizado cuando fue declarado el incendio, hay obras que quedaron totalmente destruidas por el fuego del pasado mes de octubre. Son sobre todo aquellos cuadros que se encontraban en el salón de actos del Ateneo, en cuyo techo se inició el incendio. De este modo, el equipo de trabajo no cuenta con información ni registro de entrada de algunos de los fondos. En este sentido, solo hay dos posibilidades: son cuadros que quedaron totalmente destruidos por las llamas o permanecen en el edificio sin que hayan sido evaluados.

Lola Massieu, Pedro González, Francis Naranjo, Toño Patallo, Luis Palmero y Fernando Larrazo son algunos de los artistas cuyas obras vestían las paredes de la sede del Ateneo desde hace años. Además, el catalán David Curto protagonizaba una exposición temporal, Une mauvaise semaine, cuando se inició el incendio. Ahora, sus "estampas del delirio" permanecen en las salas del Archivo Provincial a la espera de la finalización de la evaluación técnica. No obstante, los técnicos tranquilizan al artista y no hay más que mirar los cuadros para comprobar que se encuentran en buen estado.

El Ateneo de La Laguna fue fundado en 1904 por el poeta José Hernández Amador. En su acta fundacional aparecen los nombres de Adolfo Cabrera Pinto, Benito Pérez Armas y Francisco González Díaz como socios de mérito y, desde entonces y hasta la actualidad -incluso cuando su sede ardió y su actividad ha tenido que salir de los muros del centro de La Laguna- se ha caracterizado por ser un espacio dedicado la protección y divulgación de la cultura y a la defensa de la libertad. A lo largo de toda su historia, pintores como Pedro González, Siro Manuel, Raúl Tabares o Manolo Sánchez han colgado en su sala de exposiciones sus cuadros, muchos de los cuales están ahora custodiados en las naves del Archivo Provincial.

Los 31 cuadros con mayores desperfectos se encuentran almacenados en una sala diferente a la del resto de la colección. Precisamente una de las obras sin título de Lola Massieu presenta daños que tendrán que ser subsanados durante la futura restauración. Sin embargo, no se considera que esta obra esté notablemente afectada, por lo que se encuentra expuesta junto al resto de la colección a la espera de los trabajos de mejora.

Más que cuadros

Pero no solo cuadros han llegado al Archivo Histórico Provincial. Los libros, las actas de la entidad cultural, desde su fundación en el año 1904, o el archivo fotográfico también han sido trasladados. Y también han sufrido daños. Pero tanto Francisco Macías como Claudio Marrero celebran que "todo salió del edificio relativamente bien".

El buen estado de estos fondos y el estancamiento que parece que ha sufrido el inicio de la intervención en el edificio ha provocado, además, que algunas obras y fondos hayan sido devueltos a las estancias que se encuentran más a salvo en el inmueble. Por otro lado, las numerosas láminas que permanecían en el Ateneo ya se encuentran en el taller de restauración del Archivo Histórico Provincial, aunque los trabajos que se tendrán que realizar no son muy extensos en este caso.

El trabajo en el Archivo Histórico Provincial no ha hecho más que comenzar. Quedan largos meses por delante de minuciosas labores y, tras su finalización, es muy probable que estos fondos tengan que permanecer aún más tiempo en este espacio. Y es que el futuro del inmueble calcinado propiedad del Ateneo no está claro porque, aunque el Ayuntamiento de La Laguna se ofreció a que pasara a ser de titularidad municipal para poder hacerse cargo de las obras de restauración, las negociaciones se han paralizado y el tiempo transcurre para este edificio que tanta cultura vio pasar ante sí durante su primer siglo de historia.

La junta directiva de la institución cultural contempla, con preocupación y añoranza, la custodia temporal de estos fondos en el Archivo Provincial, deseando recuperar este patrimonio que alberga la historia completa del Ateneo de La Laguna y que, ellos bien lo saben, es también patrimonio de toda Canarias.

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