EL PASADO miércoles, 14 de noviembre, comenzó la macroampliación de capital del Banco Popular. Una operación inserta en el proceso de restructuración de algunas entidades de nuestro sistema financiero, y a la que debemos darle el reconocimiento que tiene.

Es la primera operación de recapitalización que aporta una solución de mercado. El banco está tratando de cubrir la operación captando esos recursos de sus accionistas actuales y de quienes estén interesados en invertir en la entidad. Por el bien del sistema financiero deseo que tenga éxito en esta operación, tremendamente exigente en sus términos para el propio banco.

Y precisamente de sus detalles quiero hablar hoy porque es una de esas ocasiones en las que el asesoramiento financiero despliega su valor. Exploraremos las posibilidades que brinda una ampliación de capital parcialmente liberada: la "ampliación blanca", "operación blanca", o más académicamente "ampliación mixta compensada".

Una vez iniciada la ampliación de capital, en el mercado cotizan simultáneamente el propio valor (la acción que todos conocen) y el derecho de suscripción. Los términos de la operación determinan que por cada derecho podré suscribir tres acciones nuevas, desembolsando 0,401€ por cada una de ellas.

Conocido el mal comportamiento bursátil del conjunto del sector financiero, y el Popular no es una excepción, es probable que sus actuales accionistas no estén por la labor de acudir a la ampliación mediante el desembolso de más recursos, aunque vean diluida su participación en el accionariado.

La "operación blanca" persigue, pues, acudir a la ampliación sin desembolsar un solo céntimo por ella. Se trata de sufragar el coste de los títulos a suscribir con el efectivo resultante de la venta de un número de derechos suficientes para que el importe obtenido coincida con el importe a pagar por esas nuevas acciones.

Suponiendo el caso de un inversor que tenía en cartera mil acciones del Popular el día previo al comienzo de la ampliación, y mil derechos una vez iniciada la operación, y valorando la operativa a precios de cierre de la semana pasada, podría vender 769 derechos y suscribir 693 acciones nuevas sin coste alguno. Además, desde el punto de vista fiscal tenemos la ventaja añadida de poder diferir la tributación de la posible plusvalía latente de las acciones de la que emanaron los derechos hasta el momento de la venta de aquellas.

Y existe otra operativa muy interesante: acudir a la ampliación comprando exclusivamente derechos. A los precios antes señalados, esta operativa representa un descuento del 8,48% frente al coste de comprar directamente las acciones. Este descuento se produce porque existirá un periodo de tiempo hasta que las acciones provenientes de la ampliación salgan a cotizar, y en ese periodo estaremos "atrapados" sin poder decidir sobre nuestra cartera. Ese descuento remunera esa espera. Pero ese 8,48% está por encima de los descuentos medios vistos en operaciones anteriores.

El Popular ha antepuesto la viabilidad y salud financiera de la entidad sobre el coste que soportarán sus accionistas, en un ejercicio de responsabilidad y compromiso reseñable. Les deseo suerte.

fconcepcion_eafi@economistas.org