El inmigrante Omar Chuick, natural de Mali, que fue detenido en la madrugada del lunes cuando intentaba saltar desde Ceuta la valla a Marruecos para volver a su país de origen, ingresó ayer en prisión por negarse a su identificación y agredir a un policía.

La decisión judicial se adoptadó como consecuencia de la actitud agresiva que el inmigrante demostró en las dependencias de la Jefatura Superior de Policía, donde había sido trasladado por la Guardia Civil después de ser descubierto en el perímetro fronterizo.

El inmigrante se negó a que los policías le tomaran las huellas dactilares y no quiso dar su identificación, tras lo cual empujó a uno de los agentes, según informaron fuentes policiales.

La Policía Nacional entendió que la agresión al agente por parte del inmigrante, de 36 años, se produjo debido a que pretendía regresar de esta manera a su país al estar penada esta conducta con un año de prisión por un delito de atentado que puede ser conmutable con la expulsión del país.

Dudosa procedencia

Sin embargo, en un juicio rápido, la jueza no decretó que se le conmute la pena por la expulsión a su país de origen al no estar plenamente convencida de que el lugar de nacimiento de esta persona sea Mali.

Fuentes judiciales dijeron que el inmigrante ingresó en prisión por un delito de desobediencia a la jueza al mantener su decisión de no querer que se le tomen las huellas dactilares, por lo que se ha dictado un juicio para el próximo mes.

El hombre ingresó en prisión preventiva en el centro penitenciario de Los Rosales de Ceuta ya que la Policía Nacional ha informado de que no se le puede obligar a ser debidamente filiado.