El jefe del servicio de Cardiología del Hospital Doctor Negrín, Alfonso Medina López-Aceytuno, presentó ayer los últimos avances en la implantación de válvulas con técnicas percutáneas, es decir, sin necesidad de abrir al paciente. La presentación se realizó en el marco del XIII Congreso Regional de la Sociedad Canaria de Cardiología, que se celebra estos días en Adeje (Tenerife).

Medina explicó a EL DÍA que se trata de una técnica no invasiva, que permite colocar la válvula a través "de un catéter que se introduce en la arteria femoral que transporta la válvula y ésta se expande en el corazón, donde está la válvula aórtica obstruida". De esta forma, soluciona la obstrucción y "hace la función de una válvula normal".

El Hospital Doctor Negrín ya ha colocado nueve válvulas con esta técnica percutánea y el doctor Medina calcula que en una población como la de Canarias se podrán colocar "100 o 150 válvulas al año".

La obstrucción de la válvula aórtica es una consecuencia del envejecimiento. "Nacemos con una válvula normal, pero entre los 72 y 85 años aproximadamente esa válvula puede empezar a sufrir un proceso de depósito de calcio", explicó. "Esos depósitos de calcio impiden que la válvula abra con la naturalidad que lo ha hecho hasta entonces y se transforma en una puerta obstructiva". Así, el corazón "tiene que empezar a compensar trabajando muchísimo más para abrir esa puerta en cada ciclo cardíaco". Llega un momento "en que el corazón claudica" y es cuando hay que sustituir la válvula.

Hasta la fecha esto se hacía con una operación en la que se abría el esternón y se sustituía la válvula bajo circulación extracorpórea. Un proceso que conlleva más riesgos que esta técnica percutánea, sobre todo en estos pacientes de elevada edad.

"Se han hecho estudios que dicen que en los próximos años se pueden hacer hasta 100.000 implantes en el mundo", detalló Medina López-Aceytuno.

La técnica ya está suficientemente desarrollada, y el jefe del servicio de Cardiología del Hospital Doctor Negrín considera que "todos los hospitales de Canarias están capacitados" para realizar este tipo de técnica.

No existe tratamiento para la obstrucción de la válvula aórtica, que finalmente siempre tiene que sustituirse.