La Laguna

Paseos de alto voltaje

En Villa Hilaria cada vez que llueve es frecuente ver a perros y personas dando saltos por los paseos peatonales que conducen a sus viviendas. Los vecinos viven atemorizados por las descargas eléctricas que sufren debido a las deficiencias del alumbrado público.
D. BARBUZANO, La Laguna
22/ene/06 20:36 PM
Edición impresa

En Villa Hilaria, concretamente en la calle Montaña Ayoza, es frecuente ver a perros que, en principio inexplicablemente, comienzan a saltar, una actitud que repiten en ocasiones los vecinos cuando transitan por los paseos peatonales que conducen a sus viviendas. La explicación: las descargas eléctricas que padecen debido a las deficiencias del alumbrado público, que también sufren quienes deciden apoyarse en los báculos de las farolas.

El hecho fue denunciado por los vecinos al Ayuntamiento de La Laguna en 1994, pero, según señalan, "al no hacernos caso el grupo de gobierno recurrimos al PSOE, que presentó una moción que, aunque fue aprobada en un pleno celebrado en 2003, permanece en el olvido, lo mismo que el proyecto que se ha redactado para mejorar el alumbrado público".

Los problemas son mayores cuando llueve y el piso de los paseos de losetas se moja. Los representantes vecinales que denuncian el hecho se preguntan "si tenemos que esperar a que alguien se electrocute para que nos tengan en cuenta. El ayuntamiento nos ha tomado el pelo y creemos que nuestras vidas están en peligro".

Por si fuera poco, como falla la iluminación exterior se ha optado por unir las farolas con cables aéreos, algo que los vecinos consideran también un peligro de caer alguno al suelo y tocar a una persona.

Al principio la historia de los vecinos parece increíble, pero toma consistencia cuando muestran la documentación que poseen, con origen en el propio ayuntamiento y que les da la razón.

El 26 de julio de 1994, el concejal de Participación Ciudadana, Manuel Martín Luis, siendo alcalde Elfidio Alonso, comunicó con un certificado oficial a la asociación de vecinos Los Dragos de Villa Hilaria que el concejal delegado de Alumbrado Público había solicitado a los peritos "el nuevo proyecto de alumbrado de toda la zona por estar casi en un 80 por ciento las farolas y conexiones en mal estado".

El día 28 de diciembre de 1995 la asociación vecinal envía un escrito al concejal Manuel Martín Luis donde le muestra de nuevo "el grado de preocupación, ya que con las últimas lluvias se han detectado fugas de flujo eléctrico en las superficies de las farolas y en las áreas colindantes. Asimismo, existen registros en la parte inferior de las farolas sin sus tapas, quedando libres al exterior los cables, con el consiguiente peligro que ello conlleva".

El 29 de febrero de 1996, el presidente de la Asociación de vecinos Los Dragos, Arturo García, pone en conocimiento del ayuntamiento, entre otras cosas, "las fugas de corriente en las áreas cercanas a las farolas con el consiguiente riesgo para las personas".

En la Comisión de Gobierno celebrada en junio de 1996 se da cuenta del "lamentable estado de abandono y peligrosidad de las instalaciones del alumbrado público, apreciando la empresa concesionaria del servicio, Emelsa, varios potenciales peligrosos para las personas debido a lo obsoleto de las instalaciones eléctricas".

Los acuerdos que se tomaron por el ayuntamiento fueron acometer de forma inmediata los trabajos de tomas a tierra de las instalaciones del alumbrado público en evitación de riesgos de electrocución, y reforma urgente de las instalaciones del alumbrado.

El área de Servicios Técnicos del ayuntamiento, tras examinar las instalaciones, informó de que las canalizaciones por las aceras y cruces de las calles no tienen la profundidad correcta; los cables utilizados son del tipo manguera de 750 V de aislamiento cuando tienen que ser de 1 KV; no se aprecia en los báculos una derivación a tierra, lo que podría electrocutar a una persona que toque los mismos; la mayoría de las arquetas no son metálicas; la red de alumbrado público y red de baja tensión se mezclan en las arquetas, y las luminarias son muy antiguas y sus báculos presentan corrosión.

En el pleno celebrado el 10 de enero de 2003 se aprobó la moción de los socialistas Santiago Pérez y José Antonio Valbuena, quienes pidieron que se garantizara la seguridad de los vecinos de Villa Hilaria, algo que no se ha cumplido a pesar de que el expediente se aprobó por unanimidad.