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El IASS deja desprotegida a la enfermera del Febles Campos

La afectada, que está amenazada por un familiar de un paciente que trató de agredirla, afirma que el personal de seguridad se niega a acompañarla hasta el coche. Se siente "indignada" e intranquila porque cuando sale ya es de noche.
L.C., S/C de Tenerife
2/ago/08 2:01 AM
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La trabajadora a la que este miércoles un familiar de un paciente trató de agredirla aseguró ayer sentirse "indignada". La enfermera, de la que no se facilitan los datos para proteger su intimidad, aseguró que estaba "amenazada" por este individuo y que el personal de seguridad del Hospital Febles Campos se negaba a acompañarla al coche cuando salía de noche de trabajar.

El miércoles, un familiar de un paciente la insultó, la amenazó y trató de agredirla al comunicarle que, por orden médica, su familiar tenía restringidas las visitas. Ante la agresividad de esta persona, que trató de pegarle, tuvieron que llamar a la Policía Nacional y la afectada puso una denuncia. Hasta que se celebre el juicio, el presunto agresor está en libertad y la afectada se queja de que trabaja de noche y a diario tiene que "salir sola del centro" y enfrentarse a lo que le pueda ocurrir en el trayecto que recorre a pie hasta llegar a su coche.

"La primera noche me acompañó el supervisor de guardia y el segurita", explica, pero el jueves el personal de seguridad le informó de que "no están autorizados para abandonar el centro", dejando a esta enfermera en una situación vulnerable, "sola en la calle" a unas horas en las que no hay muchas personas.

Respecto al presunto agresor, se trata de un viejo conocido de la Policía Nacional. "Les dijo a mis compañeros que me tenía entre ceja y ceja y que venía a por mí", relata la enfermera afectada del Febles Campos.

Esta trabajadora reconoce que en su trabajo "la integridad física está en peligro", al tratar con pacientes psiquiátricos que en ocasiones desarrollan conductas agresivas.

"Esto no son condiciones de trabajo", afirma, en referencia al incidente del que fue involuntaria protagonista este miércoles y al miedo que pasa a diario al tener que recorrer sola el camino que separa su centro de trabajo del aparcamiento de su coche, que está fuera del recinto.

Por otro lado, el Comité Intercentros denunció que no existe un protocolo de actuación en casos de agresión. Este vacío produce situaciones como la actual, en la que una trabajadora se siente indefensa ante un problema que se ha generado en su propio centro de empleo.

No es la primera vez que se produce una situación peligrosa en alguno de los centros dependientes del Instituto de Atención Social y Sociosanitaria del Cabildo. El pasado año, en el centro de La Orotava, un paciente mató a otro al hacerse con un cuchillo, sin que nadie pudiera evitarlo.