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Confesó que acuchilló a una chica en Las Mercedes y dice que quiere morirse

Los hechos ocurridos en Madre del Agua, en octubre de 2000, son enjuiciados por un jurado popular que ha escuchado cómo el joven reconocía que, tras hacer el acto sexual y vestirse, le asestó numerosas puñaladas.

14/mar/02 9:34 AM
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LOS DATOS
Informes mentales

Hay que significar que a petición de la defensa comparecieron ayer una psicóloga clínica de una Unidad de Salud Mental, así como un psiquiatra, que dijeron que "Juan se había intentado suicidar. Padece un trastorno límite de la personalidad - un trastorno en su forma de ser que dura toda la vida y cuando estas personas piensan que pueden ser abandonados se vuelven violentos y luego se arrepienten, pero no pueden controlarlo - . Asimismo pueden tener predisposición al suicidio. Es un trastorno inestable emocional. Tienden a idealizar a una persona y luego a recharzarla". Asimismo, hay que resaltar que la doctora definió la personalidad del inculpado como inmadura, inestable para mantener una relación a lo largo de su vida. La especialista manifestó que "el tratamiento es difícil y dura toda la vida. Él razona porque es una persona inteligente, pero está descontrolado. De ahí que cogiera el cuerpo lo trasladara, se sentara a llorar una hora junto al cadáver y optara nuevamente por llevarlo al lugar donde estaban las mantas". Para acabar, hay que comentar que el inculpado fue definido por los especialistas como un consumidor de sustancias estupefacientes crónico, lo cual ha deteriorado su cerebro.

EL DÍA, S/C de Tenerife

Ayer comenzó en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial tinerfeña el juicio con jurado popular por un presunto delito de asesinato cometido por J.D.B., el 5 de octubre de 2000, el cual confesó haber asestado puñaladas a su amiga con un cuchillo en la zona de Las Mercedes conocida como Madre del Agua.

En la sesión matinal se seleccionó el jurado popular, se escuchó el testimonio del acusado, el de dos peritos propuestos por la defensa y los policías que encontraron tanto al joven malherido como a la joven de 21 años con 23 puñaladas y tapada con unas mantas y sábanas.

El escrito de calificaciones del Ministerio Fiscal recoge que "el acusado, en la tarde del jueves, 5 de octubre de 2000, se encontró en Las Mercedes (La Laguna) a una joven con la que salía manteniendo con ella relaciones de amistad y sexuales desde hacía unos dos meses y quedaron en verse en casa de la madre de J. El inculpado, sobre las siete de la tarde, fue con un amigo a un bar de Tegueste donde tomó una cerveza regresando a su domicilio a las nueve de la noche".

Según el fiscal a las diez de la noche llegó la joven y tras preparar el acusado una mochila, en la que guardaba dos cuchillos, uno de ellos jamonero de mango negro y de unos 20,5 centímetros de hoja, con unas mantas y sábanas, se dirigieron en el ciclomotor de la mujer a una zona de Las Mercedes conocida como Madre del Agua, cogiendo un sendero para adentrarse unos 200 metros de la carretera general.

Una vez allí, tendieron las mantas y colchas y, tras realizar el acto sexual y ya vestidos, surgió una discusión entre la pareja, el acusado cogió el cuchillo y, por la espalda le asestó dos cuchilladas penetrando en ambos hemotórax y seccionando, unos cinco milímetros del lóbulo inferior pulmonar derecho, penetrando en cara posterior del lóbulo derecho hepático. La otra puñalada seccionó tres milímetros del pulmón izquierdo. A consecuencia de lo cual ya la joven quedó sin posibilidad de defenderse, en estado de aturdimiento y semiinconciencia. Posteriormente, recibió en diversos momentos en el plano anterior otras 20 cuchilladas en el tórax y abdomen, algunas de gran violencia, pues seccionaron costillas y parte del esternón. Asimismo recibió un corte.

Todas las cuchilladas fueron realizadas cuando la víctima estaba en el suelo, produciendo un cuadro hemorrágico interno y externo que causó la muerte.

Una vez culminada la agresión mortal - prosigue el forense en su informe - , "el acusado dejó el cuerpo de la víctima en el lugar, cogió el ciclomotor y se fue a su casa.

En horas de la madrugada del viernes día 6, cogió ropa y se marchó a casa de su familia en El Batán. Allí tomó herbicidas, vomitó y se quedó dormido. Cuando despertó por la mañana, sobre las cinco de la tarde, habló con su hermano y le contó lo ocurrido y se arrojó a un barranco resultando con heridas de diversa consideración, pero salvando la vida".

El inculpado era consumidor de hachís y cocaína, tiene una personalidad límite.

Peticiones de pena

El Ministerio Fiscal solicita una pena de 16 años de prisión y una indemnización para los familiares de la fallecida estimada en 180.303 euros (30 millones de pesetas).

La abogada personada por el Instituto Canario de la Mujer del Gobierno Autónomo de Canarias pide 25 años de prisión e indemnización de 276.465 euros (46 millones de pesetas). La acusación particular solicita 25 años de prisión e indemnización, al estimar los hechos como un delito de asesinato con ensañamiento.

La defensa consideró que los hechos se deben calificar como homicidio y pide cuatro años de prisión.

Confesó que lo hizo

La defensa presentó al jurado popular como una persona con problemas de consumo de alcohol, drogas desde que tenía 14 años y que "era un muchacho que cometió un error deleznable y está arrepentido".

J.D.B. declaró en el día de ayer que "nos fuimos en el ciclomotor de ella y yo llevaba la mochila con las mantas e hicimos el amor, entonces cogí el cuchillo y la maté. Yo - entre lágrimas - no la acuchillé por la espalda sino en el cuello. Intenté ayudarla, pero estaba muerta. La cogí y la llevé otra vez donde estaban las colchas y las sábanas y la tapé. No recuerdo si volví a acuchillarla. Sólo recuerdo acuchillarla en el cuello. No estoy seguro de si le puse al cuello un jersey mío. No limpié el cuchillo, sino que lo tiré al monte. No discutimos, no sé por qué actué de esa manera. Me tomé el herbicida, vomité y me dormí, pero no recuerdo dónde. Le dije a mi hermano lo que había pasado y me tiré al barranco".

El acusado calificó a su víctima como "muy buena. Habíamos decidido irnos a la isla de Lanzarote los dos para estar más cómodos. Creo que ella me quería. Me tiré por el barranco para matarme".

Uno de los agentes de policía de La Laguna que le encontró en el fondo del barranco manifestó en la Sala que "tenía convulsiones. Estaba sin camisa y cuando me vio me dijo que le pegara un tiro".