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Familias acogentes y adoptantes confraternizan en Tenerife

Ocho menores de diferentes lugares del Archipiélago pasan unos días con sus familias acogentes y adoptantes Estas convivencias se organizan dos o tres veces al año.
El Día, S/C de Tenerife
26/ago/18 6:27 AM
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Ocho niños y niñas de diferentes lugares del Archipiélago se han reunido este fin de semana en Icod de los Vinos, en Tenerife, para pasar unos días de convivencia con sus respectivas familias acogentes y adoptantes y seguir confraternizando, como suelen hacerlo por lo menos "dos o tres veces al año". Quien habla es Mari Fe, de Lanzarote, madre de un niño de siete años que adoptó cuando tenía cinco meses y que primero vivió con una familia de acogida de la isla de El Hierro.

Esta gran familia , aunque no los unan lazos de parentesco, procede de Lanzarote, Gran Canaria, El Hierro y Tenerife, aunque "todavía no estamos todos, mañana (por hoy) vendrán algunos que faltan", comenta Mari Fe, quien resalta que el objetivo es "seguir manteniendo el contacto y que los niños y niñas sepan que tiene el apoyo de todos y todas".

El Gobierno de Canarias impulsa desde hace unos años el programa de acogida de menores en familia ajena de forma temporal, "el objetivo es que ningún niño de cero a seis años ingrese en un centro u hogar de menores, a no ser que sea un grupo de hermanos en los que se prima que permanezcan unidos", explica la directora general de Protección a la Infancia y la Familia, Carmen Morales.

"Los niños y niñas viven con una familia de acogida, mientras se trabaja con la familia biológica y, si esto no es posible, los menores podrán ser susceptibles de adopción con otra familia ".

"Es un programa complejo porque confluyen muchos sentimientos" -continúa Carmen Morales-, "pero hay que perder el miedo a acoger porque el contacto, el amor y el cariño permanecerán toda la vida". Mari Fe quiere dejar claro que las familias de acogida "forman parte de la vida de los niños y niñas para el resto de su vida y nosotros que adoptamos no somos nadie para privarlos del cariño de los padres y madres acogentes, de hecho el padrino de mi hijo es su padre de acogida".

"En todo este proceso" -continúa Mari Fe- "se van afianzando lazos, nuevas amistades, somos como una gran familia en la que los menores ven que su situación no es única y que hay otros niños que pasan por el mismo proceso, ellos se sienten muy queridos por mucha gente". Mari Fe traslada que se trata "de otra forma de vida muy gratificante para todos, los padres de acogida nos dan mucha seguridad y nos prestan su ayuda en los procesos de adopción, nos dicen qué costumbres tienen los niños, si tienen problemas de sueño, qué alimentación llevan y cómo es su evolución".

"Para ellos estos encuentros son muy importantes porque, si después de haber dedicado mucho tiempo de su vida a darles cariño se perdiese el contacto, sería muy triste, así que tenemos que quedar varias veces al año", comenta esta madre de adopción.

La finalidad de una familia de acogida no es la adopción, sino que los niños y niñas permanezcan en un hogar hasta encontrar una solución óptima y permanente, ya sea con su familia biológica, si es posible, o con una familia en adopción.

"En muchos casos" -dice Morales- "se produce lo que comúnmente se denomina el período de duelo, que surge en los miembros de la familia de acogida tras finalizar la convivencia efectiva con el menor".

Este sentimiento de ausencia ha de ser asumido como una parte más del acogimiento familiar y se ha de superar de manera natural, "respetándose el tiempo que sea necesario para ello, pero siempre teniendo presente que han colaborado para la consecución del objetivo del acogimiento familiar y con el sentimiento del deber cumplido, pues sin duda han ayudado a que un menor, en un período muy duro de su vida, pueda haber convivido con una familia que le ha brindado con mucho cariño y amor todas las atenciones y cuidados que ha necesitado".

En el año 2017 se realizaron 45 adopciones nacionales de los cuales 27 procedían del programa de acogimiento familiar, de ellos 8 tenían características especiales, 21 de los niños y niñas tenían entre 0 y tres años y los otros seis entre 4 y siete años. En lo que va de 2018 ya han formalizado 37 adopciones nacionales, en 17 de ellas los menores procedían del programa de acogimiento familiar y de esos, 3 tenían características especiales".