Santa Cruz de Tenerife
IGNACIO GONZÁLEZ SANTIAGO *

¿Crisis, qué crisis?

30/jul/08 6:55 AM
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LA INTERVENCIÓN del concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Santa Cruz en el último pleno fue, como poco, esperpéntica. Respondió a una moción del CCN, en la que se solicitaba un plan de choque contra la crisis económica, autoelogiándose y negando completamente que hubiera ninguna crisis en Santa Cruz. Según el concejal, no hacía falta hacer nada porque ya él había hecho todo lo que se podía hacer. Ante mi insistencia, y la de todos los grupos de la oposición, el alcalde, más sensible con la realidad que sufren miles de chicharreros, corrigió a Llanos y, a pesar de su oposición, nombró una comisión de crisis, que él mismo presidirá y de la que formarán parte todos los partidos, que elaborará el citado plan. La desautorización pública de su socio de gobierno le debió sentar tan mal a Llanos que mandó a su lugarteniente, Jaime Hernández, a arremeter contra el "mensajero", o sea contra mí, por atreverme a pedir que se adoptaran medidas contra la crisis económica en Santa Cruz.

El ataque fue tan bajo que no lo voy a contestar, porque los insultos no son argumentos políticos, sino síntomas de nerviosismo. Jaime demostró una vez más por qué es el portavoz que menos ha hablado en lo que va de legislatura, y que lo inteligente en su caso es seguir callado lo que falta para que termine, porque cada vez que habla pierde votos y deja fatal a quien en este caso quería defender, que era Ángel Llanos.

Pero si es conveniente hacer algunas puntualizaciones sobre las medidas que el CCN propuso para hacer frente a la crisis y que al parecer molestaron tanto a Llanos y a Hernández. Propuse, entre otras muchas medidas, que todos los concejales se redujeran sus sueldos y los de sus asesores, que en la mayoría de los casos no asesoran de nada a nadie. Aquí, creo yo, radica el principal problema del enorme enfado de los concejales populares, porque les tocaba sus sueldos. ¡Nuestras nóminas no! dijeron todos a una, que necesitamos los euros para pagar las hipotecas en las que nos hemos metido para comprar nuestros nuevos chalés y mantener el nivel de vida al que nos hemos acostumbrado en este último año. Y eso que alguno de ellos no había trabajado antes, como Hernández, y otros nunca habían ganado tanto, como el propio Llanos, que era auxiliar administrativo en una compañía de refrescos. A ellos, al contrario que a la mayoría de los chicharreros, no les afecta la crisis, ni están dispuestos a que lo haga, reduciéndose los sueldos, como han hecho sus compañeros de Madrid. Tampoco están por la labor de reducir el número de enchufados, ¡ay se me escapó!, de asesores, todos ellos absolutamente imprescindibles para? el PP.

Otra medida que propuse y que se negaron rotundamente a aceptar fue la reducción de los gastos en fiestas, cada vez más disparados. Este año, en medio de la crisis, celebramos por primera vez en 200 años, la derrota de Nelson en Santa Cruz, gastando para ello 300.000 ?. Un poco menos que lo que costará traer a Julio Iglesias en agosto, unos 350.000 ?. Y un sinfín de actuaciones por todas partes, de todos los estilos y cachés, eso sí, siempre con la misma productora? Según Llanos, reducir las fiestas sería impopular? para él, que las utiliza para salir en todas las fotos, como campaña de imagen personal de cara a las próximas elecciones. Lo que es verdaderamente impopular y profundamente insolidario es gastar más que nunca en fiestas, en medio de la crisis, mientras 16.500 chicharreros no tienen trabajo, y los usuarios del albergue se instalan en tiendas de campaña en el parque de la Cepsa, porque no hay dinero para atenderlos.

Espero que Ángel Llanos, que no es mala persona ni todo lo contrario, sea sensible con la situación y acepte reducirse el sueldo, limitar al mínimo el número de asesores y recortar los gastos en fiestas para destinar ese dinero a los que más lo necesitan, que seguro no son los concejales del PP.

* Concejal del CCN en el Ayuntamiento de Santa Cruz