Ambos adolescentes, un chileno de 14 años y un uruguayo de 16, fueron detenidos por los investigadores de la Guardia Civil en poco más de 24 horas desde que se descubriera el cadáver de Peter H. Cockshutt y desde ayer están en el centro de medidas judiciales. La Fiscalía les imputa homicidio y robo con violencia.