La filial de la empresa aseguradora adquirió la trasera de la playa a Inversiones Las Teresitas en 2005 por cien millones de euros. Los vecinos, que se dicen dueños legítimos de las 32 parcelas que ocupan 60.000 metros cuadrados, negocian la venta por 25,8 millones, al no recibir respuesta de González y Plasencia.