Jamal Ahmidan "El chino", y Otman El Gnaoui se comunicaron con sus móviles el 17, 28 y 29 de febrero, y aunque hablaron de "la casa de Morata de Tajuña", Burgos, Leganés y una furgoneta, la Policía no sospechó nada, ya que las escuchas eran parte de una operación contra el tráfico de drogas.