La modificación del Mapa Sanitario de Atención
Primaria de Canarias, cuyo borrador se presentó hace dos semanas
en la capital grancanaria, vuelve a poner de actualidad algunos
e importantes asuntos de la política sanitaria de Coalición Canaria
(CC) en este Archipiélago. El documento, fruto de tres años de trabajo,
representa mucho más que el mero anuncio de construcción de 28 nuevos
centros de salud por la Consejería de Sanidad y Consumo en los próximos
siete años. De hecho, sirve para planificar el reparto de las inversiones
en este capítulo entre las Islas, la adscripción de los incrementos
de plantilla en un ámbito de la asistencia sobrecargado de trabajo
y la dotación de nuevos servicios sanitarios.
De ahí que su contenido haya sido mirado con lupa
por los sectores socio - políticos con representación en el Consejo
de Salud de Canarias y que, le guste o no al Gobierno, ha sido objeto
de contundentes críticas que han hecho reaparecer el fantasma del
pleito insular, nuevamente materializado en forma de desequilibrio
inversor a favor de Gran Canaria.
La importancia de todos estos asuntos animó a EL
DÍA a celebrar esta semana un debate en el que dirigentes del
Servicio Canario de Salud (SCS), líderes sindicales y políticos
expresaran sus puntos de vista sobre la modificación del Mapa Sanitario
de Atención Primaria de las Islas.
El encuentro tuvo lugar en la mañana del miércoles
y reunió en la sala de juntas de esta Casa a Alberto Talavera, director
del SCS; Mercedes Cueto, jefa de Servicio de Atención Primaria de
este departamento; Mercedes Roldós, portavoz del Partido Popular
en la Comisión de Sanidad del Parlamento de Canarias; Álvaro Argany,
portavoz del Partido Socialista Canario en la misma comisión, y
César Rodríguez Maffiotte, presidente de la Confederación Estatal
de Sindicatos Médicos (CESM) en la provincia tinerfeña. No acudió
a la cita ningún miembro de UGT, sindicato que fue invitado y confirmó
su asistencia.
La intervención en último lugar de los representantes
del SCS pareció no agradar al conjunto de los contertulios, de ahí
que se reproduzca a continuación lo fundamental de las intervenciones
de Mercedes Cueto y Alberto Talavera en primera instancia. De esta
manera, el SCS evitaría un pronunciamiento a la defensiva sobre
el Mapa, como advirtió su titular, y le permitiría arrancar la sesión
con información de primera mano, algo que echó en falta Álvaro Argany.
Trabajo serio
"Detrás de la modificación del Mapa Sanitario de
Canarias hay tres años de trabajo, por lo que no es fruto de la
improvisación", aseguró con rotundidad Mercedes Cueto, para quien
la propuesta presentada en el Consejo de Salud de Canarias "es el
resultado de un trabajo muy serio", fruto del empleo de unos criterios
objetivos para que "todos los ciudadanos tengan la misma accesibilidad
a los centros de salud y dispongan de la misma asistencia sanitaria",
dijo.
Para ello, el SCS ha procurado la correspondencia
entre áreas de salud y municipios y evitará que estas sobrepasen
los 25 mil habitantes, procurando que "no peligre la personalización"
de la asistencia en este ámbito.
Para elaborar la propuesta de modificación del
Mapa, el SCS tuvo en cuenta las aportaciones y sugerencias de asociaciones
de vecinos, trabajadores, municipios, gerencias y direcciones generales
del departamento, explicó Cueto. El trabajo incluyó la visita a
cada una de las Islas y, "con cronómetro en mano", se calculó la
distancia de los distintos núcleos poblacionales con los solares
en los que se levantarán los 28 nuevos centros de salud, para buscar
un equilibrio en las distancias del que se beneficie el conjunto
de usuarios.
"Con todo esto hemos elaborado una primera propuesta",
recalcó la jefa de Servicio de Atención Primaria, que recoge que
los crecimientos poblacionales en Canarias se concentran básicamente
en las dos áreas metropolitanas de las Islas capitalinas, las de
Gran Canaria - Telde y Santa Cruz - La Laguna, así como en la zona
sur de las mismas, debido a la inmigración y el turismo.
El director del SCS matizó al inicio de su intervención
que el documento "se presentó primero al Consejo y no a los medios
de comunicación" y que se han cumplido "todas las disposiciones
legales en cuanto a participación", a lo que añadió que le gustaría
que hubiera un consenso político sobre el documento.
Aclaró que el Mapa "trata materializar la esencia
misma del sistema sanitario público, que es la equidad, y supone
el acercamiento de los dispositivos de Atención Primaria a los lugares
donde residen los ciudadanos, con independencia de consideraciones
de renta o de pertenencia a partidos políticos de los alcaldes,
lo que supone hacer frente a presiones muy fuertes por parte de
quienes piensan que deben tener un trato de favor".
Talavera recalcó que "el trabajo ha sido riguroso",
sustentado en "criterios de accesibilidad, poblacionales y de dotación
de recursos humanos", a lo que añadió que no se trata de cuestiones
"grabadas en piedra, por lo que los crecimientos se monitorizarán
al objeto de que no se superen las cifras óptimas de reparto entre
médicos y población".
Estas cifras se han situado en las 1.750 tarjetas
sanitarias por médico de familia y enfermero y en los 1.250 niños
por pediatra, para las que se han estimado un incremento total de
las plantillas en 1.000 profesionales hasta 2007.
Alberto Talavera recalcó que los criterios utilizados
"emanan de leyes básicas del Estado", pero aún así la toma de decisiones
sobre el reparto de recursos "no es fácil, puesto que por lo general
hay intereses encontrados, como el pleito insular o entre municipios
que algunos plantean".
Sin embargo, para el resto de los contertulios
el contenido del Mapa y la coyuntura socio - política en el que
se ha dado a conocer, definida por la cercanía de las elecciones
autonómicas y municipales, plantea más de una objeción.
La mirada crítica
Mercedes Roldós (PP) reprochó, al inicio de su
intervención, que el documento no se hubiera presentado ante el
Parlamento de Canarias, para advertir a continuación que "algunos
de los centros de salud previstos ya están hechos" y citó el caso
del de Tafira - Maspalomas. Insistió en que el Mapa "es algo más
que la redistribución de los recursos" entre la población del Archipiélago,
una tarea desde su punto de vista "inútil" si no se acompaña de
los incrementos de plantilla indispensables.
Recalcó que la mejora de la asistencia sanitaria
en Atención Primaria abarca, además, la definición de la cartera
de servicios, la puesta en marcha del plan de urgencias, "que debía
haber presentado ya la Consejería de Sanidad", y el cumplimiento
de los ratios de profesionales sanitarios por habitante, lo que
haría posible desarrollar la medicina preventiva.
Álvaro Argany criticó, al inicio de su intervención, que la
Consejería de Sanidad y Consumo no haya suministrado el
documento de revisión del
Mapa Sanitario de Atención
Primaria al PSC, por lo que
se remitió "a lo poco que se
ha publicado" para dar su
punto de vista.
No obstante, criticó que se
ha empezado por lo más fácil,
"por decir cómo quedará cada
isla o comarca en el Mapa",
dijo, sin entrar en cuestiones
más relevantes, como la financiación o los incrementos de
plantillas necesarios, lo que a
su juicio implicaría la puesta
en marcha "de una nueva política sanitaria en Canarias".
El diputado del PSC fue
especialmente crítico con la
gestión del Gobierno en materia sanitaria, porque "no ha
sido capaz en cuatro años de
sacar adelante ni una sola
ley", de ahí que lo acusara de
"incapacidad" para cumplir
con sus obligaciones.
Más información
A su juicio, cuando la Administración habla de
equidad en el acceso a los servicios entra en una clara contradicción,
al sospechar que las listas de espera esconden diferencias apreciables
en el acceso de los ciudadanos a los servicios sanitarios en función
de su residencia.
De ahí que pidiera al director del SCS que dijera
"cuáles son los criterios que maneja el Gobierno para la accesibilidad
a los servicios, porque no los conocemos".
Por su parte, César Rodríguez Maffiotte dejó constancia
de que le hubiera dado "más garantías" que la modificación del Mapa
se hubiera dado a conocer después de las elecciones de mayo.
Aseguró que con la información facilitada por la
Consejería, las cuentas que saca su sindicato arrojan un nuevo desequilibrio
inversor y puso de manifiesto el temor "de que el personal sea dividido"
entre los centros de salud de nueva creación, en lugar de procederse
a nuevas contrataciones.
El presidente de la CESM - Tenerife insistió en
que le gustaría disponer de más datos para valorar con más amplitud
el documento, aunque de antemano aseguró "que las inversiones no
pueden ser iguales en las dos Islas capitalinas porque la situación
de partida no es la misma, ya que hay una gran diferencia de medios
y de recursos sanitarios". Cuestionó, además, si el lugar para la
construcción de los nuevos centros de salud se eligió en función
de la conveniencia de los ayuntamientos o del interés de los ciudadanos,
y reclamó un factor de ajuste de las inversiones en función de los
incrementos poblacionales.