Probablemente es la
pregunta más repetida por el contribuyente cuando se topa con algún contratiempo
derivado de un mal servicio prestado por las administraciones públicas: ¿dónde
diablos van mis impuestos? Para responder a ésta y otras cuestiones relacionadas
con el sistema tributario español, este periódico sentó en torno a su última mesa
de debate al viceconsejero de Economía y Comercio del Gobierno de Canarias, Miguel
Becerra; al consejero de Presidencia y Hacienda del Cabildo de Tenerife, Víctor
Pérez Borrego; al concejal del Área Económica del Ayuntamiento de Santa Cruz de
Tenerife, José Alberto Díaz Estébanez; el miembro del Consejo Rector de la Zona
Especial Canaria (ZEC) a propuesta del PSOE Juan Romero Pi y al portavoz del PP
en el Parlamento de Canarias, Javier Sánchez Simón.
Los
invitados hablaron, lógicamente , del destino de los tributos, pero también del
mapa competencial del Archipiélago o de la justicia del sistema tributario. Asimismo,
se abordó la regulación del tramo autonómico del IRPF o el futuro del Impuesto
de Actividades Económicas (IAE).
Miguel Becerra explicó
en su intervención inicial que el presupuesto de la Comunidad Autónoma se nutre
fundamentalmente de la financiación del Estado, en un 61 por ciento, mientras
que los tributos propios, cedidos y del REF, suponen el 25 por ciento del mismo.
"¿Qué hacemos con esos recursos? Pues tenemos el reto de seguir manteniendo un
gasto social importante, porque ahora mismo el 74 por ciento del presupuesto va
a políticas sociales, es decir vivienda, empleo, educación y sanidad".
A
juicio del viceconsejero, aunque ese gasto social ya es muy elevado, hay perspectivas
para seguir incrementándolo en el futuro.
Otro de los elementos
clave del sistema es seguir luchando por que se mantenga el tradicional diferencial
fiscal positivo de Canarias, es decir que la presión fiscal en el Archipiélago
sea menor que la media del resto de España.
Juan Romero
centró la primera parte de su exposición en los aspectos de justicia del sistema
tributario español y aseguró taxativamente que "en la actualidad es profundamente
injusto". Explicó que la recaudación está basada en dos impuestos, el IRPF y el
IVA. Sobre el primero dijo que recae sobre las rentas del trabajo de las personas,
mientras que las grandes rentas de capital y profesionales cuentan con una discriminación
positiva.
"Se da también la circunstancia de que no se disponen
de los datos reales de recaudación del IRPF después de las últimas reformas llevadas
a cabo por el Gobierno y parece que ha bajado pero no se sabe en qué grado".
A
juicio del consejero de la ZEC la estructura de la Administración de Hacienda
del Estado se presta al fraude, porque el control de las declaraciones es más
riguroso para las personas trabajadoras por cuenta ajena que para los grandes
empresarios o profesionales.
También explicó que el IVA,
una de las grandes patas del sistema, es un impuesto indirecto y que, por tanto,
no tiene en cuenta el nivel de renta del sujeto y recae de igual manera en el
que tiene mucho y el que tiene poco.
José Alberto Díaz Estébanez,
concejal del Ayuntamiento capitalino, aseguró, por su parte, que entre el 40 y
el 45 por ciento de la recaudación de la Corporación es propia y que el resto
proviene de otras administraciones, fundamentalmente a través del Fondo Municipal
y la Carta Municipal.
Explicó que cada vez llegan más competencias,
delegadas o transferidas a la Corporación, y que ese trasvase requiere una reciprocidad
en las transferencias económicas, de suerte que se puedan seguir prestando buenos
servicios a los ciudadanos. El concejal agradeció el esfuerzo del Cabildo de Tenerife
para normalizar y racionalizar el reparto de fondos entre los ayuntamientos de
la Isla, evitando desequilibrios, y aseguró que más del 70 por ciento del presupuesto
municipal va a parar a gasto social, en concreto políticas culturales, deportivas,
educativas o para la mujer.
Víctor Pérez Borrego, consejero
de Presidencia y Hacienda del Cabildo, subrayó que el sistema tributario debe
alcanzar un punto de equilibrio entre el desarrollo social y los servicios que
se presta o, dicho de otra manera, que la calidad de los servicios públicos se
corresponda con el esfuerzo tributario que realiza el ciudadano. El cumplimiento
de esas condiciones determinaría, en su caso, la justicia o no del sistema tributario.
Pérez
Borrego se mostró muy firme a la hora de pedir que no se cuestionen determinadas
premisas en el gasto social, como la educación o la sanidad y a la hora de señalar
que el mantenimiento del diferencial fiscal positivo de Canarias es "incuestionable
y se debe mantener".
En otro momento del debate, indicó
que "no están los tiempos para subir impuestos" y el Cabildo no se plantea incrementar
su tasa del impuesto de la gasolina.
Javier Sánchez Simón,
portavoz del Partido Popular (PP) en el Parlamento de Canarias, aseguró que "tenemos
un sistema fiscal muy avanzado".
El parlamentario explicó
que los impuestos tienen una función recaudatoria muy importante, pero también
otra de estabilizador fiscal, que permite alterar los comportamientos de los contribuyentes.
Dijo que en Canarias se ha tardado mucho en hacer valer el principio de subjetivación.