Santa Cruz de Tenerife

Macetones basura

Día tras día, los macetones que decoran las principales calles del centro histórico de La Laguna se acuestan y amanecen repletos de residuos, desde colillas hasta botellas, cenizas y envoltorios de chocolatinas.
F. ALDUÁN, La Laguna
3/ago/08 1:19 AM
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Los macetones que dan color a las arterias más transitadas del Casco Histórico de La Laguna, a saber, las calles Herradores, Carrera y San Juan, cumplen dos funciones. Una de ellas, la decorativa, es para la que están destinados y por lo que ahí fueron colocados. Pero además de este cometido, la Concejalía de Servicios Municipales del Ayuntamiento lagunero que dirige Plácido Mejías ha detectado otra que no entraba en sus planes: la de macetones basura.

Según ha podido constatar este periódico por fuentes directas de dicha Concejalía, la empresa encargada de los residuos del municipio, Urbaser, asegura que estos recipientes se acuestan y amanecen la mayoría de las jornadas como se puede apreciar en las imágenes.

Entre las típicas colillas que los fumadores depositan entre tallos y flores se pueden apreciar papeles, pañuelos, botellas, envoltorios de chocolatinas y plásticos. Todo un elenco de residuos que, día tras día, han de ser retirados por los operarios de Urbaser.

El modus operandi de aquellos que se muestran poco amigos de lo público consiste en pasar por las cercanías del macetón y, como quien no quiere la cosa, o como quien sí la quiere, que algún descarado habrá, tirar lo sobrante, ya sea del cigarro, de lo comestible o de lo bebible entre las plantas.

Estas acciones son casi imposibles de detectar por los trabajadores del ayuntamiento, pero sí han verificado que la prohibición de fumar dentro de los comercios que recorren las calles más céntricas de La Laguna ha provocado que los empleados salgan a la calle a fumar y vean en estos macetones el lugar ideal donde apagar su vicio.

Sin embargo, este comportamiento se vislumbra como tolerable si nos atenemos a la gravedad de uno de los casos. Concretamente se trata de un macetón de la calle Herradores en el que el propietario o los empleados de un local próximo vertieron las cenizas de su establecimiento. La imagen de arriba no deja lugar a dudas. Prácticamente no se puede ver la tierra de donde sale el tallo del árbol. Sólo ceniza.

Vandalismo vegetal

La historia de estos macetones no podría ser más ajetreada. Por si fuera poco el nuevo uso que algunos ciudadanos les han dado, hace ya algún tiempo se destapó la noticia de que unos jóvenes habían destrozado varios de ellos en la calle Herradores.

Esto, que ocurre frecuentemente, sobre todo durante los fines de semana, supone un alto coste para la corporación, que ha de duplicar la partida de árboles solicitada para reponer las roturas.

No obstante, y gracias a la ayuda de algunos vecinos que habitan en la zona, los autores de actos como éstos han sido detenidos finalmente por la Policía Local, obligándoles así a sufragar los daños infringidos a estos bienes públicos.