Jornada Deportiva

Acabó en la CUMBRE

El estadounidense Lance Armstrong, del Discovery Channel, se despidió ayer del ciclismo profesional a los 33 años después de dar su séptima vuelta de honor consecutiva en los Campos Elíseos de París.
EFE, París (Francia)
25/jul/05 11:06 AM
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El estadounidense Lance Armstrong, del Discovery Channel, se despidió ayer del ciclismo profesional a los 33 años después de dar su séptima vuelta de honor consecutiva en los Campos Elíseos de París, donde terminó la vigésima primera y última etapa del Tour de Francia, en la que se impuso el kazako Alexander Vinokurov, y Francisco Mancebo terminó, cuarto, como primer español.

Armstrong, después de 13 años de profesional y 11 participaciones en el Tour con 22 triunfos de etapa, se jubiló vestido de amarillo, en la cumbre más alta jamás alcanzada en la prueba más importante del mundo. Puso la bandera de su país en una cota que difícilmente será superada por ningún otro ciclista.

El ciclismo español, huérfano de pasión desde la retirada de Alejandro Valverde en la decimotercera etapa, aportó dos corredores al "top ten". El primero de ellos, cuarto, Francisco Mancebo (Illes Balears), infalible en su regularidad y mejorando su actuación de 2004. Oscar Pereiro (Phonak), ganador en Pau y "Supercombativo" del Tour 2005, con su correspondiente dorsal rojo y 20.000 euros más en el bolsillo, repitió puesto, décimo.

Tres etapas quedaron en las arcas españolas, la mencionada de Pereiro, la de su paisano y amigo Marcos Serrano (Liberty), que vino a aliviar la penuria de su equipo y la excepcional de Valverde en Courchevel, en un inolvidable mano a mano con el mismísimo Armstrong.

De los jefes de filas, antes de empezar llamados favoritos o candidatos al triunfo, sin noticias. Tanto Iban Mayo (Euskaltel) como Roberto Heras (Liberty) desaparecieron en los primeros combates y se hundieron como plomo en el agua en su terreno, en la montaña, además, a las primeras de cambio.

Con Valverde como esperanza de futuro, algunos jóvenes dejaron un alivio de futuro, como el caso del madrileño Alberto Contador.

El resto de los podios de honor se repartieron de la siguiente manera: el danés Michael Rasmussen sucedió a Virenque en el premio de la montaña. Fue la revelación hasta la contrarreloj de Saint Etienne, pero después de 2 caídas y 3 cambios de bicicleta, el apodado "pollo" pasó del tercer al séptimo puesto de la general.

El maillot verde fue a parar al noruego Thor Hushovd, el más regular de los corredores completos que se dejan notar en las llegadas masivas, aunque se fue de vacío. El mejor joven fue el ucraniano Yaroslav Popovych, del Discovery, de 25 años, según Armstrong su sucesor. Y por equipos el T-Mobile se llevó los galones por delante del Discovery, con la propina final de Vinokurov.

En la etapa, como es habitual en la jornada de clausura, ambiente festivo, esta vez bajo la lluvia, copas de champán en homenaje al campeón y charlas varias entre los 155 componentes del pelotón, entre los que rodaba el farolillo rojo, el español Iker Flores (Euskaltel), quien pasará a los libros de historia con su apartado propio, cosa que no consigue, por ejemplo, el clasificado en el puesto 73. Algo es algo.

Pero no faltó el susto de rigor, ya que Armstrong estuvo a punto de sufrir una caída cuando 3 de sus compañeros, con Hincapie y Popovych al frente y a 65 kms de meta, se fueron al suelo en una curva por culpa del asfalto mojado.

Su triunfo oficial se adelantó al primer paso por la meta de los Campos Elíseos, ya que la organización paró el cronometro con antelación por las malas condiciones climatológicas y el correspondiente peligro de accidentes. Los Campos Elíseos eran una auténtica pista de patinaje.

Vinokurov, que atacó a dos kms de meta y ya no hubo forma de alcanzarlo, invirtió un tiempo de 3h.40.57. Era su segunda victoria después de la alcanzada en Briancon. Y así se cerró la edición número 92, la del final del ciclo del emperador Lance Armstrong. Sus seguidores le despidieron con calor. "Hasta siempre, Lance".

Lance armstrong

"Es tiempo para dejarlo"

El Tour se ha queddó sin Lance Armstrong. Camino de Paris cubrió sus últimos 144,5 kilómetros encima de una bicicleta. En París, donde había muchos aficionados americanos viendo a Lance, entre ellos algunos muy conocidos. "Estoy más convencido que nunca de que es el tiempo de dejarlo. No habrá ningún regreso. He realizado una carrera increíble. Estoy contento se haber sido profesional durante 14 años, de ganar grandes carreras después de mi enfermedad y de ganar el Tour siete veces", manifesto Armstrong, que a partir de este domingo se dedicará a sus hijos y a su pareja, Sheryl Crow. "El lunes estaremos en París Sheryl, los niños y un grupo de amigos. Iremos al sur de Francia para estar todos juntos, disfrutar de la playa, beber vino, no andar en bicicleta y comer mucho, sin preocuparme por ello. Este trabajo y esta carrera son muy estresantes. Esta semana será, yo espero, muy parecida a lo que me va a esperar los próximos 50 años". La presencia de Sheryl durante toda la prueba ha sido muy importante para él. "Ella ha sido muy importante durante estos últimos años para mí en un periodo de mi vida que no ha sido fácil. Llegó a mi vida en un momento en el que esta era muy estresante. Nunca le podrá agradecer el que haya estado a mi lado". Que Armstrong está enamorado se entiende en cuando sigue hablando de Sheryl: "Pensar que una mujer como ella ha estado viviendo tres semanas la carrera, se ha implicado mucho, ha aprendido a conocer esta deporte. Conoce a todos los corredores, las reglas, las tácticas, la terminología. Es una verdadera aficionada al ciclismo".