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Obra del escultor sevillano Juan González García, conocido también por el sobrenombre de "García Ventura". Esta imagen llega a Tenerife, procedente de la ciudad hispalense, el 9 de Septiembre de 1.988, con motivo del Año Santo Mariano que tuvo lugar ese mismo año. Bendiciéndose el 18 de diciembre del mismo año, en el monasterio de Santa Clara, por el Padre franciscano Joaquín Pacheco Galán, bajo la advocación de María Santísima de la Amargura.
Se trae por deseo expreso de la Hermandad, pues se quería una imagen de la Dolorosa que acompañase a Jesús de la Sentencia. Por este motivo, la Hermandad ha añadido el nombre de este nuevo Titular a su denominación originaria, quedando como Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de la Amargura, desfilando la misma en la noche del Domingo de Ramos acompañando a ambos pasos.
Esta talla presenta todos los rasgos de las Vírgenes andaluzas, algo que no sólo se ve en el paso sino en la propia cofradía que ha seguido esa corriente llegada del sur peninsular a la hora de desfilar por las calles de nuestra ciudad; incluso los propios ornamentos de la Hermandad son característicos de esa Semana Santa.
Es una imagen de candelero, que presenta un rostro de finos rasgos y de gran belleza, mostrándonos todo ese dolor interior. Ese amor por su hijo, que va a morir en la cruz, lo vemos en su rostro, en las tres lágrimas de su mejilla derecha y las dos lágrimas de su mejilla izquierda.
Se trata de un paso que ha evolucionado mucho en los últimos años, pero siempre siguiendo las pautas andaluzas. Con ello la hermandad ha intentado buscar un conjunto más clasicista, sobrio y señorial, por lo que se han inspirando en el estilo decimonónico o romántico.
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