JUAN CARLOS GARCÍA, S/C de Tenerife
Entre las fotos, recortes de prensa, horarios y programas de entrenamiento, adosados al tablón, destaca una frase: "Sin exigencia no hay desarrollo; resistir es ganar". Ésta es la máxima que ha seguido durante treinta años la antigua Escuela de Tenerife de Halterofilia -actualmente Centro Regional de Halterofilia (CRH)-. Siguiendo este precepto, más de sesenta medallas de oro en diferentes competiciones nacionales e internacionales se han colgado al cuello sus integrantes.
La última cosecha de este campo abonado al éxito deportivo tinerfeño corresponde a Alfredo Perera (17 años). Se convirtió el pasado 13 de septiembre en un huésped más de la prestigiosa Residencia Blume de Madrid. Desde ese día ha estado entrenando junto a los mejores halteras de España. Su primera prueba de fuego llegó hace unos días en el II Torneo Internacional Júnior de Grecia.
La pasó con éxito. Era su primera participación en un evento fuera de las fronteras españolas. En la categoría de 77 kilos levantó 120 kilos en arrancada y 145 en dos tiempos, 265 kilos, en total -el chino Xugan Zhan fue oro en Sidney con 367,5 kilos-, lo que le valió la medalla de plata.
Tan sólo fue superado por José Navarro, un grancanario con más experiencia en competiciones internacionales, con el que comparte ahora en Madrid las horas de entrenamiento.
Vida exigente
La estancia en la Residencia Blume no es nueva para Alfredo. Hace unos años fue por primera vez, pero a los pocos meses se volvió para Tenerife. Era demasiado joven como para llevar ese tipo de vida exigente fuera de su tierra. Alfredo se muestra ilusionado en su vuelta a Madrid con la elite de la halterofilia nacional.
Alfredo compagina sus estudios de bachillerato con los entrenamientos. La jornada la tiene distribuida en dos partes. Por las mañanas, acude a clase hasta las once, cuando entrena durante hora y media antes de almorzar. Por las tardes, nuevamente va a clase y a partir de las cinco lleva a cabo la segunda sesión de entrenamientos.
"Espero seguir mejorando para poder acudir a más campeonatos. Los entrenamientos aquí son más fuertes, más exigentes". Alfredo señala que ya tiene amigos. Hay chicos de su edad, incluso más jóvenes. Uno de ellos ha llegado nuevo, un valenciano, que se está adaptando a la nueva forma de vida igual que él. "Se extraña mucho, quieras o no estás muy lejos de tu casa, aunque hablo casi todos los días con mi familia".
La próxima cita importante es el Campeonato de España por clubes en el mes de diciembre. Él sigue representando a la Federación Canaria.
Una de las ilusiones de Alfredo es poder participar en las Olimpiadas de Atenas de 2004. "Si consiguiera llegar, sería lo máximo, pero hay que entrenar mucho. De todas formas, yo llegaría con 21 años, que es una edad muy temprana para poder aspirar a algo importante".
"Aquí cada día te levantas con ganas de levantar más peso, de entrenar más. Hay que hacer un gran sacrificio por lo que uno quiere".
El hombre que mejor conoce la actividad y el desarrollo deportivo de Alfredo Perera es su, hasta ahora, entrenador y director del Centro de Halterofilia Regional, Manuel Galván Flores, quien relata los inicios de joven haltera. "Alfredo Perera se introdujo en el mundo del levantamiento de pesas cuando acompañaba a un hermano suyo a los entrenamientos. Apenas tenía 13 años cuando se empezó a familiarizar con las barras, los discos y los diferentes colores de éstos, según el peso de cada uno de ellos. Alfredo se agarró a una de la barras. Intentó levantarla. Ahí empezó su afición".
"La progresión de Alfredo ha sido espectacular". Durante estos años ha ido cosechando los títulos nacionales en categoría Infantil, Juvenil y el subcampeonato Júnior, contando en la actualidad con la mejor marca en Juvenil".
Galván matiza que la mejor marca de Alfredo es la de 125 kilos en arrancada y 155 en dos tiempos. "A partir de ahí, la Federación se empezó a interesarse por él. Ahora ya entrena en Madrid y, como está en pleno progreso, para el próximo año puede estar levantando diez kilos más en cada una de las dos modalidades".
Manolo Galván prevé que Alfredo pueda pasar con los años a una categoría superior, hasta 85 kilos. "Lo que tiene que hacer ahora es ir cogiendo experiencia internacional, algo que aquí no podía adquirir. Torneos como en el que ha participado son necesarios para ir cogiendo confianza, y el resultado no tiene mayor importancia".