Una vez al año se programa una parada en el proceso del refino para regenerar todas las unidades de la planta, según confirmó a este periódico Alberto Martín, pero, en el caso de ayer, que fue incidentalmente, la repercusión del paro resulta negativa.
Precisamente hoy llegan a la instalación representantes de la entidad petroquímica en Madrid y en Europa para entrevistarse con los responsables de Cepsa en Santa Cruz. Tienen previsto mantener reuniones de trabajo.
La Refinería de Santa Cruz cuenta con una central eléctrica propia para su funcionamiento, que está controlada por expertos durante las 24 horas del día.
Todo el proceso del refino se controla informáticamente desde una sala llena de ordenadores que registran el sistema. Ahí se detectaron las averías de ayer que, gracias a los mecanismos de emergencia, se pudieron reducir en menos de 15 minutos.
El concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Santa Cruz, Hilario Rodríguez, aseguró que su departamento está trabajando en el Plan de Emergencia y Seguridad para la Capital. Recalcó que el incendio de ayer fue sofocado en ocho minutos y medio, por lo que se desprende que no hubo grandes daños. Incidió en el concepto de seguridad preventiva para que todos los cuerpos especiales estén preparados para acometer cualquier emergencia.
El sistema contra incendios de la Refinería cuenta con un equipo de bomberos con vehículos y material fijo y portátil para extinguir fuegos.
Los recursos materiales para el aporte de agua son, entre otros, 25 mil metros de mangueras, 56 carretes de acción rápida, 20 sistema de espuma a tanques, 30 duchas de emergencia y tres estanques de agua de 44.350 metros cúbicos.