EL DÍA/EFE, Tenerife/MadridEl subdirector general de Explotación y Transporte de Aviación Civil, Jesús Pérez Blanco, insistió en que los recortes llevados a cabo en Canarias y Baleares son similares a los del pasado año y responden a un ajuste de la programación invernal.
Jesús Pérez Blanco dijo ayer que "no se debe dramatizar con las programaciones realizadas por las diferentes compañías aéreas para este invierno en sus vuelos entre la Península y las Islas".
"Refuerzos en Tenerife"
La oferta es, a juicio de Pérez Blanco, "similar a la del año pasado, e incluso se ha mejorado la realización de algunos trayectos, al cambiar los turbohélices por los turbo reactores, como es el caso de Air Europa en sus vuelos insulares" en Baleares.
Respecto a las comunicaciones entre la Península y Canarias, el Subdirector General de Explotación y Transporte de Aviación Civil, indicó que "tan sólo se ha realizado un ligero ajuste en las programaciones invernales", como demuestra que únicamente se han rebajado doce frecuencias semanales.
Las tres compañías aéreas españolas tienen previsto realizar 269 vuelos semanales, frente a los 281 que llevaron a cabo el año pasado, con un descenso de 10.067 plazas ofertadas, al pasar de 2.168.873 a 2.158.873.
Por lo que respecta a Tenerife, se incrementan las frecuencias semanales en siete vuelos, al pasar de 116 a 123, gracias al aumento de 16 nuevos trayectos con Madrid, mientras que se pierden tres con Málaga y cuatro con Sevilla, siempre según el Ministerio de Fomento.
Las frecuencias entre Gran Canaria y la Península pierden 10 vuelos al pasar de 111 a 101, de los que cuatro son la totalidad de los realizados la temporada pasada con Málaga, a través de la compañía Iberia; uno con Barcelona; dos con Madrid y tres con Sevilla.
En cuanto al resto de las Islas, han desaparecido diez de los 34 vuelos que había entre Madrid y Barcelona con Lanzarote, mientras que se mantienen los siete entre Madrid y La Palma, y se incrementa en uno el Madrid-Fuerteventura.
Por otro lado, entre la Península y Baleares van a operar 455 vuelos semanales, lo que supone una disminución de 69, no obstante, el número de plazas que se oferta es mayor, al pasar de 2.550.075 a 2.575.985.