EL DÍA, S/C de TenerifeLa torre de evacuación y el helipuerto del Hospital Universitario de Canarias (HUC), utilizado ya en veintinueve ocasiones, representan la obra de ingeniería civil más relevante acometida en los últimos años en la Isla, al solucionar en un único proyecto varias e importantes carencias de un centro sanitario concebido cuando la evacuación aérea de pacientes parecía un argumento cinematográfico.
Las instalaciones, inauguradas a finales de junio, han permitido aportar nuevos espacios al hospital, en los que se han instalado los servicios de Urgencias, UVI y quirófanos: han adecuado el dispositivo de evacuación de pacientes, trabajadores y usuarios a las exigencias actuales y, además, facilitado que los traslados aéreos de enfermos, órganos y plasma sean posibles desde o hasta cualquier punto del Archipiélago.
La directora médica del Universitario, Soledad Pastor, la define como "la torre perfecta" y apunta que hace unos cinco años se planteó la idea de aprovechar la azotea para instalar un helipuerto, con una estructura similar al del Royal Hospital de Liverpool, en Gran Bretaña. Previamente, se desechó habilitar una helisuperficie, como la del Hospital General de La Palma. La opción era más barata pero inviable, ya que "hubiera sido necesario cortar el tráfico en La Cuesta cada vez que el helicóptero transportara un enfermo, lo que sería una locura, para llevarlo luego en ambulancia al hospital, cuando precisamente lo que requiere es un traslado rápido y sin riesgos".
La directora médica insiste en que el proyecto del helipuerto representó un importante complemento, pero no la finalidad de la torre de evacuación, que cumple la función de comunicar las plantas de hospitalización con las Urgencias, UVI, salas de cirugía y el helipuerto.
La superficie aeronáutica, construida con placas de aluminio ultraligero, ha sido utilizada en veintinueve ocasiones, de las que ocho fueron enfermos de riesgo vital procedentes de cualquier punto de la Isla. En las restantes, de orden secundario, se trasladaron enfermos graves desde La Gomera o El Hierro para su ingreso en la UVI, se recibieron órganos como riñones e hígados para trasplantarlos en el HUC y en La Candelaria y se envió plasma a La Palma.
José Casañas, coordinador del Servicio de Urgencias, indicó que la llegada de un paciente es comunicada por el 1 - 1 - 2 al responsable en ese momento de Urgencias. Inmediatamente se activa un equipo de recepción, integrado por un médico, un enfermero y un auxiliar, que efectúan el traslado del enfermo en una camilla con soporte vital. En cada maniobra está presente un bombero para sofocar cualquier conato de incendio en el aparato, "un riesgo que hay que asumir en estos casos", sentenció.