SANTA CRUZ DE TENERIFE (REDACCIÓN). Rafael
Benítez afirmó ayer que «al final el objetivo era sacarle el mayor
rendimiento a la plantilla, tratar de aunar al equipo con un objetivo
común y todo eso se logró. Con todo merecimiento estamos en Primera
y la satisfacción que llevo por dentro es enorme».
Recordó que «en toda la primera vuelta el equipo jugó muy bien al fútbol y, lógicamente, ahí ya te das cuenta que tienes opciones. A medida de que se acercó el final, donde había mucho más en juego e intereses económicos ocultos, se nos hizo más difícil. Pero afortunadamente, nos salió una temporada casi perfecta».
Benítez comentó en «Onda Cero», que «si termino marchándome - antes de que el Valencia lo confirmara - que es lo más probable, ya que estamos hablando de cosas que están permanentemente en boca de todos, será simplemente porque por las circunstancias que sean no ha habido ese momento de encuentro, han surgido otras opciones y, lógicamente, yo no puedo esperar a resolver el futuro de mi familia hasta el último momento. Como cualquier profesional, primero, tiene que velar por los intereses de su familia y, yo, desde luego, he estado encantado en la Isla durante todo este tiempo, esperando y abierto a ese diálogo, pero el tiempo ha ido pasando, ha habido otras opciones y acercamiento importante con algún equipo».
Según Rafael Benítez, hace meses se produjo una conversación con Felipe Miñambres, en la «que él me dice que tienen interés en mí y que quieren establecer un contacto. Le dije que perfecto, que hablaran con mi representante, pero ese encuentro no se produce y se habla de esperar el momento adecuado. Pasa el tiempo, surgen otras alternativas y ya está. Yo aún no he firmado con nadie. Hay varios equipos de Primera que han llamado con mucha insistencia y fuerza a mi puerta».
«Todo fue bien hasta el momento en el que por partidos que se perdieron o por conflictos que se producen, la cosa no fuese tan fluida y clara como al principio». Y añadió que el año pasado «estuve en paro y eso no se lo deseo a nadie. Cuando vine hice una apuesta arriesgada. Siempre tuve al apoyo del Consejo y de la dirección técnica. Estaba encantado de seguir, pero el tiempo pasó y aparecieron otras opciones. No puedo volverme atrás».