Desde todos los puntos de la Isla se vivió con
nerviosismo e incertidumbre las horas
previas al encuentro, con la compañía de las diferentes emisoras
de radio y televisión locales que llevaron a cabo programas especiales.
Nadie quería perderse el desenlace de la temporada y a las seis
de la tarde, las calles quedaron desiertas. Los hogares y bares
se convirtieron en porciones del «Heliodoro Rodríguez López».
Luego, tocó el turno para el fútbol. Los triunfos
de Betis y Atlético de Madrid
incrementaron la angustia de los aficionados blanquiazules, que
veían como a su equipo le esquivaba la fortuna. Eso, hasta el minuto
72 de juego. El destino quiso premiar a un futbolista ejemplar y
Hugo Morales empujó al CD Tenerife hacia el ascenso, con un gol
histórico. Toda la Isla lo gritó. La fiesta se contuvo durante los
interminables momentos que tardó el árbitro Moreno Delgado en pitar
el final del partido, y de la Liga.
La plazas de España
y La Paz, en Santa Cruz, acogieron la celebración más multitudinaria,
mientras que unos 2.500 hinchas se animaron a esperar la llegada
del equipo en el aeropuerto Reina Sofía, hecho que se produjo cerca
de las dos de la mañana de ayer. Una hora y media más tarde, la
guagua del representativo dejó a los protagonistas de la noche en
la plaza de España, donde casi 60 mil personas aguardaban a sus
ídolos para ofrecerles su gratitud. La orquesta que amenizaba la
espera, dejó el escenario instalado con motivo de la «Fiesta + Latina»
para el homenaje a los jugadores. Pier,
con una bandera canaria enrollada en la cabeza, hizo la función
de maestro de ceremonias, con frases como «sí cambié, no somos de
Segunda y sí de Primera otra vez»; «aunque Lopera no quiera, estamos
en Primera» o «el año que viene, "Atleti" - Leganés». Acto seguido,
el delantero pronunció los nombres de todos los componentes de la
plantilla, exceptuando a Barata
e incluyendo a los utilleros, médicos, técnicos, fisioterapeutas
y al delegado. Hubo mención especial a Torrado, ausente debido a
su compromiso con la selección de México, así como a las autoridades
políticas, miembros del consejo de administración y a Felipe Miñambres.
El colofón lo puso Chago Melián, que cantó el himno del club bajo
una exhibición de fuegos artificiales. La fiesta siguió en una discoteca
de la Capital hasta altas horas de la madrugada. Era un día inolvidable
y había que festejarlo.
M.A.Ruiz/J.Ruiz