SANTA CRUZ DE TENERIFE (REDACCIÓN).
Barata dio ayer el paso que faltaba para desdecirse de toda su declaración
contra el Tenerife. El jugador afirmó
bajo juramento, en la Federación Española de Fútbol, que la parte
sustancial de su versión ante notario el pasado día 7 no responde
a la realidad y que no le da validez al contenido del acta.
El delantero brasileño explicó ante el instructor
de su caso, que la falsedad de las anteriores manifestaciones fueron
debidas a que no tuvo la información adecuada y suficiente con carácter
previo a su firma sobre el verdadero contenido y alcance.
El jugador explica en el escrito que al no entender
bien el castellano, le dijo al abogado que quería hablar con su
representante, y que éste le contestó que no, «luego intentó explicarlo
en inglés, y ante mi actitud me respondió que tenía que confiar
en él, nunca me explicó que lo remitiría a la Federación y al Betis»,
dice Barata en el escrito.
El jugador señaló que ha comprobado que ha sido
engañado por su desconocimiento del idioma y está en contra de esas
manifestaciones y muestra su absoluta disconformidad con las decisiones
del hasta ese momento su abogado - Hernández Venero - .
Barata afirma que cuando tramitó la licencia federativa
con el Tenerife tenía la doble nacionalidad brasileña e italiana,
producto de un pasaporte que le tramitó el Mérida en el 98, por
lo que cumplía los requisitos para ser inscrito como jugador comunitario.
Indicó que el Mérida le envió los datos al Tenerife por fax y al
mismo tiempo le remitió el pasaporte por mensajero a él, día, dijo,
en que tuvo por primera vez en sus manos el documento italiano y
lo entregó voluntariamente al Tenerife.
También explicó que fue el Mérida
el que le planteó que por sus apellidos podía tener antecedentes
en Italia, por lo que le informaron que si no se oponía iniciarían
los trámites para obtener el pasaporte, siempre y cuando la investigación
diese positiva.