|
SÁBADO,
09 DE JUNIO DE 2001
|
EE.UU El trámite fue rápido,
al estar inscrito en el consulado
José
Martínez estrena pasaporte y se dispone a viajar a España
EE.UU (EFE). Joaquín José Martínez, en su
segundo día en libertad de los últimos cinco años, estrenó ayer
nuevo pasaporte español y se dispone a viajar a España hoy, para
llegar a Madrid mañana.
El cónsul español en Miami (EEUU), Javier Vallaure,
entregó a Martínez su nuevo pasaporte, en un trámite que se agilizó
porque estaba inscrito en el consulado.
Antes de entrar al edificio del consulado, Martínez
fue a un establecimiento de fotos para hacerse cuatro rápidas instantáneas.
La encargada, una señora cubana, lo reconoció y no quiso cobrarle.
Martínez, de 29 años, pasó su primera noche en
libertad en la residencia de Vallaure, ya que fue entregado a la
custodia consular española.
| Podría
visitar La Gomera |
| El
Cabildo de la isla de La Gomera emitió ayer una declaración
institucional en la que expresa su satisfacción por la
puesta en libertad del español Joaquín José
Martínez y ratifica su invitación para visitar
la isla, oferta que ya se hizo durante la visita de los padres
a la corporación insular. En aquella ocasión,
recuerda una nota del Cabildo gomero, el pleno se pronunció
por unanimidad en contra de la pena de muerte, y trasladó
esta decisión por internet al gobernador del estado de
Florida para que intercediera por la revisión del caso
de Martínez, entonces recluido en el «corredor
de la muerte». Tras el citado pleno, los responsables
del Cabildo invitaron a los padres de Joaquín José
Martínez a que visitasen la isla cuando su hijo fuera
puesto en libertad, «para que disfrutara del descanso,
la tranquilidad, las bellezas naturales y paisajísticas
que ofrece la isla», destaca el comunicado. |
En declaraciones, dijo que se había despertado
a las cuatro de la madrugada, la hora que solían levantarlo en todas
las prisiones en que ha estado.
«Vi la habitación para comprobar que no estaba
soñando, que no estaba en una celda y me volví a dormir. Lo que
sí es un sueño es lo que estoy viviendo», dijo Martínez, quien desde
el desayuno no ha dejado de hacer entrevistas de televisión en directo
a España.
Poder ver el mar
En la residencia del cónsul, Martínez cenó tortilla
española, salmón ahumado y chorizo frito, acompañado de vino rioja
y cava español.
El diplomático español le ofreció después un puro,
pero tuvo que dejarlo porque se estaba mareando.
Martínez tenía ayer una obsesión antes de volar
a Madrid: poder ver el mar y tocar la arena, lo que no ha podido
hacer desde hace mas de cinco años.
Cuando voló desde Tampa a Miami vio el mar desde
las alturas, pero dice que no es lo mismo.
Antes de abandonar Tampa, pudo despedirse de sus
dos hijas pequeñas y de su ex esposa, Sloane Millian. «Fue una reunión
asombrosa, las niñas saltando en las camas y todos tomándonos fotos.
A ellas les explicaré un día lo que ha sucedido, mi paso por el
corredor de la muerte y cómo salí libre», dijo.
Preguntado si es verdad que Millian le había dicho
que mucha gente en Tampa sigue pensando que él es el culpable de
un doble asesinato en 1995, reconoció que sí. «Sí, ella me lo llegó
a decir. Lo importante es que un jurado de doce personas piensan
que soy inocente y que sé que soy inocente», dejó bien claro.
En el Círculo Cubano de Tampa, el español pasó
apuros negociando, en angustiosas llamadas telefónicas con Millian,
las condiciones para que pudiera despedirse de su hijas de siete
y seis años.
Martínez dijo que, a pesar de todo, han quedado
como buenos amigos, no le guarda rencor por haberle denunciado a
la Policía, que es una buena madre de su hijas y que posiblemente
alguna vez lo visiten en España. Preguntado si pueden considerarlo
un héroe, dijo que no, que no lo es: «Los héroes de toda esta historia
son mis padres, ellos son los que me han sacado del corredor de
la muerte». Joaquín y Sara Martínez despertaron en España un movimiento
de solidaridad con la causa de su hijo y contra la pena de muerte,
además de recaudar cerca de 400 mil dólares (mas de 80 millones
de pesetas) para pagar al abogado Peter Raben.
|
|