PEDRO ALEMANY, S/C de Tenerife
El que podría convertirse en un futuro cercano en el proyecto industrial más importante en establecerse en la Zona Especial Canaria (ZEC) se encuentra en su fase más crítica: la búsqueda de entidades dispuestas a financiar la casi estratosférica cifra de 600 millones de euros (alrededor de 100 mil millones de pesetas) que cuesta.
Sin embargo, el JMR2, el producto estrella de la gama de chips, placas, resistencias y otros muchos artilugios que podrían fabricarse en el Polígono Industrial de Güímar, tiene más problemas para hallar ese dinero que los que seguramente tendrá en el futuro para dar con una maleta extraviada o con un vehículo robado.
José Ramos, profesor de la Escuela Naval de Vigo, diseñó hace algún tiempo un sistema de localización e identificación - el JMR2 - capaz de funciones tan dispares como paralizar una guagua cuando su conductor haya cubierto las horas de servicio reglamentarias, alertar a los navegantes de posibles peligros en alta mar o evitar que usted y su maleta viajen en aviones diferentes por una fatal equivocación.
En cambio, como si se tratara de una nueva versión del más célebre de los extraterrestres del celuloide - el ET de Spielberg - el invento de este habitual visitante de las Islas parece seguir tan lejos de casa como en la fecha en que fue concebido como idea.
Promoción internacional
Tiempo atrás, José Ramos anunció la disposición del Gobierno de Canarias para hacerse con una importante cuota del negocio. Se habló entonces de una inversión cercana a los 300 millones de euros en cuatro años. Una cifra que, pese a lo abultada, serviría para dar un importante empujón a la promoción internacional de la zona ZEC y para crear unos 300 puestos de trabajo tan sólo en el primer año de producción del sistema.
Hasta el tono de voz de este imaginativo gallego se ilumina cuando habla del proyecto. Una industria no contaminante, de primer nivel tecnológico y en la que se instalará - por primera vez en Europa - una cámara capaz de reproducir las condiciones de presión del espacio extraterrestre, cuando define la que podría acabar siendo la fábrica-cuna de JMR2; o asegurar que su invento logrará revolucionar todas las premisas sobre seguridad de personas y mercancías en todo el mundo son algunos de los argumentos que ha empleado para tocar a la puerta de bancos y administraciones.
El padre de JMR2 confía en que en las próximas dos semanas pueda sellarse el acuerdo entre el Gobierno de Canarias y cinco entidades bancarias - entre ellas, dos portuguesas - que financie la construcción de los cimientos de esta novedosa industria.
Así pudo confirmarlo ayer este periódico en conversación telefónica con el inventor. Por contra, ni el Gobierno de Canarias ni la Dirección Insular de la ZEC en Tenerife parecen ver el camino tan despejado.
Juan Ignacio Pérez-Nievas, regidor de los destinos de esta última institución, aunque dijo estar al día sobre los planes de José Ramos, también aseguró a EL DÍA no tener constancia de que el Gobierno de Canarias vaya a embarcarse en este proyecto industrial, ni de la inminencia de una reunión con el promotor y creador de JMR2.
Vía libre
No obstante, en caso de que llegue a concretarse en un proyecto más elaborado, Pérez-Nievas no prevé que haya problema alguno en autorizar la instalación de la empresa en la ZEC.
Según dijo, "la inversión, no sólo parece cumplir con todos los requisitos para ingresar en la Zona Especial Canaria y aprovechar sus ventajas económicas y fiscales, sino que representaría, con mucho, la mayor inversión captada hasta el momento".
De no cumplirse sus expectativas, José Ramos tendrá que coger en brazos su creación para tratar de encontrar 600 millones de euros que le aseguren sus primeros pasos. No obstante, confía en que más pronto que tarde el Gobierno de Canarias acabe dándole el empujón necesario a su proyecto. JMR2 busca casa. Si llega a nacer en Canarias, pocos podrán negar que, además de afortunado, lo habrá hecho con pan y muchos euros bajo el brazo.