De la angustia y enfado tras años sintiéndose engañados al alivio por no haber pujadores en la subasta, las familias que invirtieron en la urbanización Mirador de Tacoronte han vuelto a la incertidumbre porque el dueño de parte de la parcela reclama las tres casas por las que hizo la permuta. Todo depende de una jueza.