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El "criptoblanqueo" o encontrar una aguja en un pajar

María Traspaderne, Madrid, EFECOM
23/jun/18 11:38 AM
eldia.es
JEON HEON-KYUN (EFE)

Su anonimato, la dificultad para rastrear sus movimientos y la falta de control convierten a las criptomonedas en la herramienta ideal para blanquear dinero, un filón que los delincuentes están aprovechando y que la Unión Europea, a remolque, está intentado regular.

Desde que en 2009 nació la más famosa de las criptodivisas, el bitcoin, se ha especulado mucho sobre si las supuestas virtudes de ser un método de pago democrático que no depende de las autoridades que proclaman sus defensores se pueden volver en contra de la sociedad y servir como herramienta para los criminales, incluyendo terroristas y narcos.

Aunque aún son pocas, en España ya ha habido algunas operaciones contra narcotraficantes que usaban las monedas virtuales para lavar el dinero del delito, una de las últimas el pasado abril contra una banda que se dedicaba específicamente a blanquear fondos de las drogas y que recurría a este nuevo método.

Días después de esta operación, el entonces director general de la Policía, Germán López Iglesias, advirtió del "inquietante" creciente uso del "criptoblanqueo" y pidió una regulación del dinero virtual.

Los expertos consultados coinciden en la dificultad para rastrear las monedas virtuales (se calcula que hay 1.400, de las que destacan 4) y en la necesidad de controlarlas de alguna manera, aunque ello las abocara incluso a su desaparición.

"Las investigaciones con criptomonedas son casi imposibles con los medios que tenemos. Vamos a pedales, bastante hacemos con hacer algo", afirma la fiscal antidroga de la Audiencia Nacional Carmen Ballester, que lleva décadas luchando contra el blanqueo asociado al narcotráfico.

Ballester explica que hoy en día se pueden comprar hasta inmuebles con bitcóines y que en Málaga, zona de alta concentración de narcos y también de mafias de Europa del Este, hay inmobiliarias que ofertan esta posibilidad.

Para la fiscal, es necesario regularlas, tarea muy complicada y que puede incluso llevar a su desaparición: "Desde el momento en que se regule la criptomoneda dejará de ser efectiva. ¿La gente por qué las compra? Porque no están controladas", opina.

Pero esta no es la única manera de lavar dinero con criptomonedas. Sergio Otero, consultor especialista en prevención del blanqueo, explica cómo, a falta de una regulación específica, en España se puede canjear efectivo por criptomonedas sin necesidad de identificarse.

El sistema es el siguiente: la persona en cuestión acude a un comercio con máquina de criptodivisas y entrega el dinero (un máximo de 2.500 euros por cada operación para ciudadanos españoles y de 15.000 para extranjeros), tras lo que recibe un número con una clave que tiene que introducir en internet y que le da acceso a su "inversión".

Puede entonces operar con ella comprando bienes en internet o incluso en la "deep web" o "internet profunda", donde existe la posibilidad de adquirir armas, drogas y hasta contratar sicarios.

En el caso de optar por venderla, esa persona solo tiene que dar un número de cuenta, que puede estar en un paraíso fiscal, con lo que, desde ese momento "ya es dinero legal, ya se puede usar".

De esta manera, mafias del blanqueo son capaces de lavar centenares de miles de euros al día, puesto que pueden hacer esos ingresos una y otra vez usando a diferentes personas -mejor si son extranjeras- aprovechándose de que a las criptomonedas se les aplica por analogía la ley de bienes de consumo.

"Los métodos más arcaicos, más manuales, se están perdiendo y están viendo que este es un filón muy grande", opina este consultor, que aboga por regular las monedas virtuales en la ley contra el blanqueo de capitales como si se tratara de un cambio de divisas.

Europa ya va por en ese camino y el pasado abril el Parlamento Europeo aprobó la revisión de la directiva contra el lavado de dinero que obliga a las plataformas de negociación de criptodivisas y a los proveedores de servicios de monederos electrónicos a aplicar controles y verificar la identidad de los clientes.

Pero esa directiva no entrará en vigor hasta 2020, por lo que Otero defiende que debería hacerse un reglamento para que sea efectiva inmediatamente, como ha ocurrido con la nueva ley de protección de datos.

Aparte de la dificultad de saber la identidad de las personas que operan con monedas virtuales para su posible rastreo, los investigadores se encuentran con otra añadida: su embargo ante la sospecha de que se compraron con dinero del delito.

Lo describe el fiscal Antonio Roma, que trabaja en un organismo europeo de prevención internacional del blanqueo. "Supone un verdadero problema", dice, porque se debe hacer de forma reglada, concretamente a través de la recién constituida Oficina de Recuperación de Activos.

El embargo de estas divisas virtuales se realiza mediante una anotación contable en la entidad que actúa de "broker" y que está en otros países (en España son ilegales), lo que exige, relata el fiscal, abrir un monedero a nombre de una persona física, no jurídica.

"El Estado tiene una capacidad mucho mas limitada de adaptarse a esa situación", resume Roma, para quien la principal complicación es, en todo caso, desentrañar las "muchas capas intermedias para llegar a saber quién es el titular de la criptomoneda".

En su opinión, Europa llega tarde a un fenómeno que en 2020 "habrá crecido mucho", que requiere de reacciones rápidas y de más medios humanos para luchar contra él.