Santa Cruz de Tenerife

Los tomateros de las Islas acogen con escepticismo el plan de viabilidad del sector

CARLOS ACOSTA, S/C de Tfe.
29/jul/08 7:06 AM
Edición impresa

La consejera de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Canarias, Pilar Merino, acudió ayer al Parlamento para presentar el plan estratégico para el tomate de exportación de las Islas. La medida fue recibida con frialdad por la oposición, que destacó la tardanza por parte de la Administración en impulsar las ayudas a este cultivo, y con el escepticismo de los propios agricultores, que creen que la iniciativa "no es creíble" al carecer de una ficha financiera propia porque depende de la financiación europea para desarrollar sus actuaciones.

Tanto el presidente de la Asociación de Cosecheros Exportadores de Tomate de Tenerife (Aceto), Francisco Mesa, como el presidente de la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos de Canarias (COAG), Rafael Hernández, subrayaron el riesgo que corre el sector si Bruselas niega la ampliación de su ficha financiera. "Los agricultores necesitamos dinero para continuar en el mercado y lo precisamos cuanto antes", aseguraron.

En opinión de los dos representantes del sector primario, el plan "es bueno, pero insuficiente". Las medidas que contempla "no son nuevas, pues se limita a enumerar las iniciativas ya existentes", excepto las ayudas para paliar el diferencial de costes en la producción del tomate canario frente al peninsular, que estima en 27,6 millones de euros en función del rendimiento medio del último año y la superficie cultivada en los tres últimos ejercicios.

"Es la única actuación nueva que incluye, pero no hay un compromiso del Gobierno canario ni del Estado en caso de que Bruselas responda que las Islas deben redistribuir los 288 millones de euros del Programa Comunitario de Apoyo a las Producciones Agrarias de Canarias (Posei)", lamentan ambos representantes.

Si la Unión Europea rechaza otorgar esos fondos adicionales, "significará, como poco, otro año más sin ayudas, pero carecemos de ese margen de tiempo", alertaron.

Otra aspecto que criticaron es el aprovechamiento de la partida de nueve millones de euros incluida en el Posei para el tomate, que el año pasado sólo llegó a 5,6 millones de euros.

Francisco Mesa explicó que "el dinero sin emplear en Canarias hay que devolverlo a Europa, cuando lo necesitamos aquí con urgencia". La situación se produjo, según explicó Rafael Hernández, porque los anteriores gobiernos de las Islas "fracasaron" al planificar el volumen de las exportaciones, y al excederse "han impedido el uso completo de la partida".