Cultura y Espectáculos

Eva Yerbabuena: "El público es cómplice y decide parte de tu existencia"

Katrin Pereda, Pamplona, EFE
24/ago/18 11:35 AM
eldia.es

La bailaora de flamenco y Premio Nacional de Danza, Eva Yerbabuena, asevera tras más de dos décadas en los escenarios que el público para un artista es "el cómplice" y quien "realmente decide parte de tu existencia".

La artista actuará mañana en la quinta edición del Flamenco On Fire de Pamplona, donde interpretará el espectáculo "Carne y Hueso", en el que el flamenco "es el protagonista y el medio de lenguaje", como indica en una entrevista concedida a EFE.

Yerbabuena, hija de emigrantes andaluces, nació en Fráncfort (Alemania), aunque se crió en la localidad granadina de Ogíjares junto a sus abuelos, y por tanto, sobre la migración dice: "Trato de ponerme en la piel de los demás, no sabemos cómo nos podemos ver mañana".

"Hay personas que vienen de un lugar fatídico y buscan lo que buscaría cualquier ser humano, la paz, poder vivir medianamente bien", remarca para añadir que "hay que pensar en cuando nosotros nos íbamos y nos recibían".

La artista se inició en el flamenco 'empujada' por un familiar, su tía Encarnita, quien falleció a los 29 años, y a quien agradece "todos los días" que le diera esa "posibilidad" de un trabajo que ama "incondicionalmente".

De sus primeras clases recuerda que fueron como "un juego", y se describe como una niña "muy tímida, callada y obediente". Al respecto, afirma que gracias a esas clases "poco a poco iba desapareciendo esa timidez" y que nunca pensó en dedicarse a la danza de forma profesional.

Con 28 años funda su primera compañía 'Eva Yerbabuena Ballet Flamenco' (1998), ya que era una manera de "empezar a probar" y porque "tenía muy claro que el miedo lo que hace es limitarte, y yo no quiero limitaciones, solo las justas".

En su opinión, en la actualidad en el ámbito cultural en España "se necesitan apoyos" porque, asegura, "no hay falta de valor ni miedo" para llevar a cabo proyectos de este tipo.

La coreógrafa acumula en su trayectoria reconocimientos como la Medalla de Andalucía (2007) o la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes (2017) y su compañía ha actuado en Sydney, París, Londres, Nueva York, Dubái o Hong Kong.

Entre sus coreografías destacan "5 mujeres 5" (2000), "A cuatro voces" (2004), "El huso de la memoria" (2006), "Lluvia" (2009), "Ay" (2013) o "Apariencias" (2016), éste último, indica, supuso un punto inflexión en su carrera.

En el origen de ese proyecto radica la idea, como expone, de que "a veces no se hace lo que te dicta el corazón, sino lo que te dicta la sociedad" y, por ello, admite que "ahí es donde quizá está el miedo".

"Te das cuenta de que te influyen muchísimo las tendencias, de que pueden condicionarte", advierte para defender que se debe "tener personalidad".

En la actualidad, acaba de estrenar "Cuentos de Azúcar", un espectáculo que comparte con la cantante Anna Sato y en el que se transmiten las tradiciones musicales de la isla de Amami (Japón).

"Son cantos populares que cuentan la historia de esa isla", precisa para indicar que hay historias "muy similares a las nuestras".