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Cola de Titanes

Más de cinco mil personas acuden al castin lagunero para participar en la segunda parte de "Furia de Titanes". La alta respuesta del público desbordó a los organizadores en una jornada de paraguas para luchar contra el solajero.
JORGE DÁVILA, S/C de Tfe.
9/abr/11 1:57 AM
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Parados, jubilados, estudiantes y algún que otro empleado "fugado" conquistaron ayer Aguere. Más de cinco mil personas, de diferentes sexos, nacionalidades y edades, se concentraron en los alrededores del Ateneo de La Laguna para participar en un castin montado con el objetivo de reclutar a dos centenares de extras para el rodaje de la segunda parte de "Furia de Titanes", cuya grabación se llevará a cabo en Tenerife antes de que finalice el próximo verano.

Por un día, los paraguas tuvieron una extraña misión en la Ciudad de los Adelantados. Y es que en lugar de proteger a sus dueños de la lluvia, se abrieron para repeler el solajero de una espera interminable. Xavier, pintor y miembro de Dead Metal, estaba apostado en las inmediaciones de la Catedral desde las nueve y media de la noche del pasado jueves... A las tres de la mañana llegó Tamara, y a partir de las seis menos cuarto de la madrugada el reguero no paró hasta bien entrada la tarde del viernes. ¡Un día de película!

Ilusión y caos

Casetas de campaña, sillitas plegables, libros, MP3, agua, fotocopias compulsadas -hubo personas que se quejaron de que en algunos centros públicos que estaban señalados por la organización como el Cabildo de Tenerife y el Gobierno de Canarias no se realizaban estas certificaciones- dieron forma a una fila que alarmó a alguna que otra ciudadana. "¡Jesús! ¿Esto que es?", se cuestionaba una anciana de pelo malva al verse sorprendida por la muchedumbre en la intersección de la calle Tabares de Cala y La Carrera. "¿Abrieron el convento para visitar a Sor María de Jesús?", masculló con una sonrisa.

En medio del caos, con la organización desbordada por una convocatoria que superó las mejores expectativas, las horas pasaban lentamente entre ilusiones, rumores, decepciones... "No están cogiendo ni a las que son rubias ni a las que tienen mechas, los bajitos no tenemos nada que hacer, no entren con las gafas puestas...", se escuchaba en una hilera sin que las rubias, los menudos y los que usan lentes se dieran por aludidos. "Nosotros no nos vamos", insistían tras permanecer en pie más de siete horas.

Un joven de Taco que sale del Ateneo revive la prueba. "Miden tu estatura, el pecho y el abdomen. Luego, te sacan unas fotos y a la calle", en solo cincuenta segundos quemó una espera que, no tuvo la recompensa de la selección. "Me han dicho que ya me llamarán, es decir, que me puedo ir a casa".

Una muchacha ataviada con la túnica de las doncellas helenas se entretiene hablando por el móvil, dos preuniversitarias maquillan sus caras aprovechando el reflejo de un escaparate bancario, uno de esos perros trompudos que ahora tanto están de moda eleva su pata derecha para orinar sobre un macetero metálico... Aguere está poseído por la fiebre de "Furia de Titanes". El alboroto va en aumento y se solicita "auxilio" a la Policía Local y al Cuerpo Nacional de Policía. La situación está fuera de control...

Los aspirantes no crean problemas aunque, de vez en cuando, una voz anónima grita... "¡Colón... respeta la fila!". La anarquía sobrevuela el Ateneo como una paloma nerviosa que no sabe dónde detener su vuelo. Algunas madres inician la retirada con sus hijos en una procesión que combina la decepción del adulto y la incomprensión del menor al cincuenta por ciento. "No lo han cogido; otra vez será", repite una mujer que acaba de ser testigo de cómo se rompe el sueño de disponer de un Macaulay Culkin (protagonista de la saga "Solo en casa") en la familia.

Una aspirante a profesora de Primaria sueña en voz alta con conocer en persona a Sam Worthington, Perseo en la cinta dirigida por el francés Louis Leterrier, hasta que su compañera de fatigas la baja de la nube. "Aunque te cojan; no los vas a ver ni en pintura", comenta segundos antes de que un adolescente histérico maldice el tatuaje que lleva en su omoplato derecho. "No me han cogido por esto", pregona abriendo en canal la parte trasera de su camiseta.

Un varón de treinta y tantos, sin trabajo estable y recién pelado se lamenta de su mala fortuna. "Me corté el pelo el lunes... Tenía una melena de varios años y justo en estos momentos están buscando a peludos", vociferaba cuando uno de los descartados le advierte de que tiene poco pelo. "¡Poco pelo! ¿Y Perseo (Sam Worthington) no estaba rapado?", repite mientras aguarda el momento para entrar en la sala de pruebas del Ateneo.