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VERSOS CADA DÍA

Antoñito: "El Malacasa"
4/ago/08 1:34 AM
Edición impresa

(Dedicado a Antonio Lechado)

Érase que se era una

vez un tal Antoñito,

conocido por sobrenombre:

"Malacasa".

¡Uf! eso suena a nombre de Plaga.

Presumía de mirada,

espantaba las moscas

donde quiera que se hallaran.

Se las daba de pintor:

¡Jo! Una vez le dio por

pintar un león.

¡Qué follón!

El león se sintió muy

ofendido y se salió

por haber sido traído

a un Mundo inestable

y en muchas partes un

tanto conflictivo.

Total, que el León se

salió del lienzo, dio

un salto tremendo y

entre sus muslos dio

tan fuerte dentellada

arrancándole uno de

sus huevos peludos

dejando el otro malparado.

Antoñito "Malacasa"

salió dando cacaridos

y puso pies en polvorosa

atravesando Valles, Colinas y Ríos.

Total que Antoñito, llamado

el "Malacasa", se quedó quebrado

y caminaba como Natanael,

el hijo de Emanuel, primo

de Wenceslao, que como el

Cangrejo, en vez de caminar

derecho lo hacía de lado.

Antoñito "Malacasa" era un

"derechoso" de mucho cuidado

una vez discutió con un

"izquierdoso" siendo tanto

la tensión que las venas

del cuello se le hincharon

y el botón de su camisa se

saltó y le dio en un ojo a

un tío, que detrás de un seto

con el cinto al cuello estaba

"flipando".

-Amable lector de este

prestigioso diario: Usted

de qué se ríe.

-¿Yo? -contestó el interpelado-

no hago comentarios.

-No sé estará riendo de lo que

estoy pensando?...

¿ZOON!...¡ZOON!

-¿Qué es eso?-preguntó un arriero.

-Es el viento que ha quedado

atrás, de un tío que está

corriendo- objetó su amigo

y compañero.

-¿Y por qué?- volvió a

preguntar el primero.

-Pues nada. Se siente

perseguido por un león,

que él mismo pintó hace

ya algún tiempo.

-¿Un león? Qué me dice, mi

estimado amigo Anacleto.

-Sí, un león que daba miedo

verlo. Si usted supiera, mi

querido amigo Ernesto.

-Vamos a ver si yo lo

entiendo. Un hombre pinta

un león y se pone a correr

como una exhalación. No lo entiendo.

-Lo entendería mejor -aclaró

el llamado Ernesto- si me

explicara con más precisión

esta historia o este cuento.

-Verá, hay leyendas que por

sí, tienen más fuerza que la

misma historia. Lo que le

pasó a Antoñito "Malacasa" es

un culebrón de mucho cuidado

según me cuenta Anastasia, de

mi mujer, su prima hermana.

-Ah, la tan traída y llevada

Anastasia, que está más buena

que un pastel de manzana.

-Esa misma, la que camina y anda.

-¿Y qué cuenta esa interesada?

-¡Madre de mi alma! Que el

contado Antoñito Malacasa, pintó

un león y el felino se sintió

ofendido y mal representado por

su pintor y lo atacó sin previo

aviso y lo dejó mutilado.

-Mutilado de qué, si se puede

saber -argulló el preguntón con

ganas de saber lo que había pasado.

-¡Uf! Eso si que no, es secreto

de confesión según el populacho.

-Tan grave es ese asunto como para

darle categoría de sacramento. No

lo entiendo. Palabra de Arriero

famélico y cansado. No se haga de

rogar, a mí me gustan las emociones

fuertes.

-¿Fuertes dice? Anda que si usted...

Armando Edodey Ramos