Santa Cruz de Tenerife

Hijos, genes y células madre

La sanidad canaria facilita y costea a las madres que son portadoras de una enfermedad genética el proceso para elegir los embriones mediante el diagnóstico preimplantacional. Es la única solución para evitar estas patologías, la mayoría degenerativas y muchas de ellas mortales.
L.C., S/C de Tenerife
30/nov/08 3:29 AM
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Cualquier abuela puede dar fe de lo que ha cambiado la maternidad en los últimos años. Fecundación in vitro, bebés medicamento, congelación de células madre del cordón umbilical... Todos son avances positivos, pero hay que andar con pies de plomo para comprender en qué consisten y cómo se pueden utilizar.

Por ejemplo, los avances de la medicina permiten que hoy en día se pueda elegir un embrión que sea compatible con un hermano que esté enfermo (para realizarle un trasplante de médula, por ejemplo) o que carezca de una enfermedad genética hereditaria mediante el diagnóstico preimplantacional. Éste consiste en un estudio genético que se les hace a los embriones fuera del útero, antes de ser colocados en la mujer. Los que no sirven, porque no son compatibles con ese hermano enfermo o presentan la mutación genética, se desechan.

Este proceso, que es legal en España, ya se está realizando en Canarias, una de las comunidades autónomas con mayor prevalencia de enfermedades genéticas hereditarias.

Gloria Marrero, presidenta de la Asociación de Enfermedades Neuromusculares de Canarias, tiene clara su posición respecto al diagnóstico preimplantacional. "Nosotros somos ultrapartidarios", dice. Su asociación agrupa a afectados con enfermedades "congénitas, crónicas y degenerativas" y opina que cualquier manera de evitar este sufrimiento es buena.

Marrero explica que son patologías "invalidantes" y que muchas de ellas se caracterizan por el "deterioro y falta de fuerzas". "Algunas son bastante graves y mortales", añade.

La presidenta de esta asociación opina que los que se oponen a este tipo de prácticas lo hacen "porque no tienen cerca a un afectado y no han visto su sufrimiento".

Además de esta maternidad seleccionada, muchas madres optan por guardar el cordón umbilical, fuente de células madre, por si la ciencia avanza y pueden servir para curar o atenuar alguna de estas enfermedades, pero la compatibilidad no está garantizada y, hoy por hoy, sirve para un número limitado de enfermedades de la sangre.

Javier, Ismael y Moisés González Concepción son tres hermanos tinerfeños que, en la actualidad, están recaudando fondos para someterse a una intervención para que les extraigan células madre de la médula y se las vuelvan a administrar en el torrente sanguíneo. Esto no curará su enfermedad, ataxia de Friedrich, pero frenará el daño progresivo que afecta a su sistema nervioso central y para el que hoy en día no existe cura.

En el Hospital Materno-Infantil de Canarias se facilita a algunas madres el acceso al diagnóstico preimplantacional. Una canaria, que prefiere permanecer en el anonimato, cuenta que el Servicio Canario de Salud (SCS) le financia la totalidad de este tratamiento. La razón es que los dos hijos que tiene están afectados por distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad neurodegenerativa. Esta mujer aclara que si uno de sus dos hijos no padeciera la enfermedad ya no tendría derecho a solicitar a la sanidad canaria que le costearan este proceso.

"Tengo dos hijos varones, ambos afectados" de distrofia muscular de Duchenne, explica. Esta patología es degenerativa y "bastante agresiva en su evolución... los niños no pueden caminar después de los 12 años y fallecen antes de los 20 por problemas cardiorrespiratorios".

Con este panorama, esta mujer y su pareja decidieron tener otro hijo, pero evitando este sufrimiento. El proceso para acceder al diagnóstico preimplantacional comienza como un tratamiento de fecundación in vitro. Se somete a la mujer a una estimulación ovárica. Los óvulos se extraen de la vagina y se fecundan con los espermatozoides de la muestra de semen de su pareja. Las células para el análisis se obtienen de un embrión de algo más de un día (tiene que tener ocho células), del que se extrae una célula. Ésta sirve para detectar qué embriones son los afectados por la enfermedad genética heriditaria, como es la distrofia de Duchenne, explica esta afectada.

"Después de unos dos o tres días se realiza la transferencia al útero de los embriones no afectados" y hay que esperar a que alguno prospere y el embarazo salga adelante. El diagnóstico preimplantacional es "el método más efectivo que se conoce para prevenir enfermedades genéticas transmitidas por los padres", dice esta madre.

"En Canarias se apoya a la pareja en el tratamiento de estimulación ovárica y se le hacen todos los estudios y análisis", relata. "Lo único que no se puede realizar" aquí, matiza, "es el diagnóstico preimplantacional", que en su caso se está haciendo en el Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI).

El diagnóstico preimplantacional, también conocido por las siglas DGP, es utilizado para la gestación de los recientemente famosos "niños o bebés medicamento". Éstos son elegidos cuando son embriones de pocos días por su compatibilidad con un hermano enfermo con una patologías de la sangre. En estos casos una donación de médula les puede salvar la vida.

Por otro lado, está la moda de congelar la sangre del cordón umbilical, para posibles aplicaciones terapéuticas en el futuro. Pero en muchos casos esto no deja de ser otra cosa que ciencia ficción.

Las células madre que contiene la sangre del cordón son útiles para el tratamiento de enfermedades congénitas o adquiridas de la médula ósea tales como las leucemias agudas, según especifica la Organización Nacional de Trasplantes (ONT) en su web.

Hoy sólo es un deseo o una fantasía la terapia celular para curar la diabetes u otro tipo de enfermedades. El banco de sangre de cordón umbilical del Hospital Universitario de Canarias (HUC) es el único que existe en Canarias. Recibió la primera donación en diciembre de 2007 y hoy en día cuenta con casi 500 donaciones.

Tanto para María José Rodríguez como Bernardo González, dos de los encargados del banco, la clave en este caso está en la donación "altruista".

Consideran que se ha de explicar muy claro a las madres que donan la sangre del cordón que entrarán a formar parte de una base de datos en la que queda a disposición de cualquier enfermo de todo el mundo que necesite una donación. No obstante, esa donación sólo se puede hacer en maternidades concertadas con este banco y, hoy por hoy, sólo dispone de ese rango la del HUC.

Lo que sí existe es "el cordón dirigido", que se puede realizar en cualquier maternidad pública de las Islas siempre que la parturienta tenga un familiar de primer grado enfermo susceptible de recibir un trasplante.

En ese caso, sí se realiza la donación y se envía a este banco, donde se comprueba si existe compatibilidad. Si no es así, se suma a ese conjunto de casi 500 muestras que tienen guardadas en el HUC, para ayudar a cualquier enfermo en el mundo que lo solicite. Esto también lo hacen empresas privadas, pero en Canarias aún no han llegado a un acuerdo con Sanidad para poder actuar en los hospitales públicos.

Pedro Alberto Pérez, delegado en Canarias de Criocorp, una de las multinacionales que ofrece este servicio, asegura que "mas de 100 familias" han contratado sus servicios para guardar por 20 años la sangre de su cordón umbilical.

Pérez matiza que ellos también publicitan el perfil genético de sus muestras porque "si hay una compatibilidad, hay que darlas". Pero, hoy por hoy, las probabilidades de que eso ocurra son muy pequeñas, aclara.