Santa Cruz de Tenerife

Sanidad alcanza un acuerdo con los colegios para el registro de profesionales

Tras meses de desacuerdo, los colegios oficiales de trabajadores sanitarios consensuan con la Consejería la elaboración de unos registros públicos cuyos datos se cruzarán con los de la Administración. Los presidentes de las organizaciones colegiales ven esta iniciativa como un paso importante para la planificación sanitaria.
L.C., S/C de Tenerife
3/ago/08 1:19 AM
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Después de mucho discutir, la Consejería de Sanidad ha llegado a un acuerdo con los colegios profesionales para elaborar un listado de profesionales sanitarios de Canarias.

Una lista que es fundamental para desarrollar políticas de planificación en una área, la sanitaria, que adolece de una carencia general de profesionales.

El director del Servicio Canario de Salud, Guillermo Martinón, anunciaba recientemente que ya estaba en fase borrador la elaboración de este registro de profesionales sanitarios, pero desde los colegios profesionales no se habían recibido buenas noticias al respecto hasta esta semana.

La Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (Ley 44/2003) establecía que cada comunidad debía realizar un listado de profesionales del área de Sanidad, pero, aunque a finales de la pasada legislatura se llegó a un acuerdo, con el relevo político hubo que empezar de nuevo.

Rodrigo Martín, presidente del Colegio de Médicos de Santa Cruz de Tenerife, explicaba que la Ley establece que existen dos tipos de registros: el de profesionales que trabajan en la sanidad pública y el registro público, que es el que tienen todos los colegios profesionales.

"Los dos registros se intercambiarán datos para estar actualizados", añadió Martín, que mencionó que el compromiso por ahora era sólo de tipo verbal, pero que los organismos colegiales estaban muy satisfechos.

El avance es que estos registros serán públicos y que tendrán datos útiles para la planificación como la cantidad de profesionales que hay, su especialidad, donde trabajan y sus edades. "Los unes con los registros de la Facultad de Medicina (de los alumnos que están saliendo) y los registros del MIR y la única variable que no se puede evaluar es la gente de fuera que venga para acá o la de aquí que se vaya para fuera", explicó Martín.

En Canarias, los profesionales sanitarios no pueden elegir entre estar colegiados o no, pero la elaboración de este registro introduce la obligación de estar registrados en los colegios oficiales, sólo a efectos de estos listados.

El presidente del Colegio de Enfermería de Santa Cruz de Tenerife, José Ángel Rodríguez, va más allá. "Nos parece que es fundamental que establezcamos un nivel de colaboración claro entre las instituciones que tenemos toda la información sobre el movimiento de profesionales con la Administración sanitaria", expone, en primer lugar.

"Tenemos que cambiar el chip", reconocer, en referencia a la parte pública de estos registros de profesionales sanitarios. "Es necesario que los usuarios tengan la posibilidad de acceder a quienes son los profesionales que le atienden", añade.

Esa es la doble utilidad de estos registros. Por un lado, contabilizar a los profesionales sanitarios para poder planificar a medio y largo plazo la necesidad de personal, y por otro, que los usuarios puedan acceder a información básica sobre quién les está tratando y que títulos o especialidades tiene.

"Está relacionado con la Ley de autonomía del paciente y la obligación de estar informado sobre quién está tratando al paciente", resume Guillermo Schwartz, presidente de la organización colegial de farmacéuticos de Santa Cruz de Tenerife.

Schwartz explicó que el primer paso será "unificar criterios" sobre los datos para "tenerlos disponibles", en referencia a que cada colegio tiene un sistema distinto y que hay que separar claramente los datos públicos los colegiados de los privados.

Los colegios profesionales se muestran satisfechos con esta iniciativa, sobre todo, por los beneficios que reporta a la hora de planificar el futuro de la sanidad canaria. No obstante, Rodrigo Martín reflexiona que "en cuanto a las soluciones se pueden plantear muchas diferentes".

El punto de inflexión será, sin embargo, que ya no bastará con decir que faltan médicos o enfermeros. La Administración sanitaria ya tendrá todos los datos para saber cuántos faltan y de qué especialidades y si lo que ocurre (como aseguran los colegios profesionales) es que los profesionales prefieren la sanidad privada por diferentes motivos.