DOS PORTALES NOS HAN enseñado esta semana que internet no es tan diferente al resto de entornos de nuestra sociedad. Un proyecto desarrollado en España, el portal de televisión Mobuzz ha cerrado sus puertas. Era un proyecto de televisión diferente, con calidad, y contenidos propios. Tras un culebrón online de semana y media, buscando 120.000 euros, con salidas de tono incluidas por parte de algún “experto” destacado, la empresa confirmó los rumores, dejaban de realizar su trabajo.

Un proyecto en nuestro idioma que duró 4 años no ha sido capaz de soportar la crisis financiera, la salida del algún socio y, en mi opinión, algunos excesos económicos que se pagan caros en la época de vacas flacas. Mobuzz tuvo cantos de sirena que engatusaron a muchos de los que apoyan los proyectos en la Red, a los prescriptores que son seguidos por miles de internautas. Supo vender la idea a los que, como un efecto mariposa, eran capaz de llamar la atención sobre una idea no muy novedosa, pero si atractiva. De esta forma se hicieron un hueco entre los internautas, 50.000 suscriptores según indicaron en marzo de este año. Sin embargo, no parece que hubieran intentando comercializar mejor su producto, la infraestructura que tuvieron que desarrollar para crear una televisión, si se puede llamar así, en internet. Desaprovecharon las oportunidades que generaban y, por un motivo u otro, tuvieron que cerrar.

Intercambiar rumores es algo habitual en nuestra forma de ser. Normalmente los recojo con cierto escepticismo, será mi vena analítica, e intento contrastarlos. Internet y el periodismo ciudadano a veces parece un patio de colegio porque no han dejado de escribir en estos días emprendedores, usuarios, y también algunos de sus 14 empleados. Algún internauta que declaraba serlo se quejaba amargamente de cómo no se les pagaba desde hace meses. Me imagino su situación cuando se lamentaba del pagaremos la semana que viene que escuchaba y los centenares de textos que se publicaban continuamente en la Red acerca de la situación de la empresa.

El proyecto Mobuzz podría ser más o menos bueno, pero lo habían conseguido vender muy bien. Les faltó falta de habilidad en la administración con unos gastos exagerados para los ingresos que generaban y una falta de vista comercial de su potencial como marca y productores de contenido. Al menos podremos seguir viendo sus vídeos en YouTube (Daily Buzz, Dosis diaria, Le Buzz, El Noticiero, El Punto Gilton).

Desde el otro lado del charco nos llegó el intento de compra de Twitter, una empresa que tiene entre 17 y 25 empleados (y están contratando), por parte de FaceBook por una cantidad de 500 millones de dólares. Se quedó en intento al utilizar acciones de la empresa en la compra y no coincidir en el valor que tenían. La empresa de microblogging ya tiene 6 millones de usuarios (en inglés) tras sextuplicar su audiencia en un año. Quizás no sólo sea una cuestión de precio, también está el intento por parte de los creadores de empezar a explotar los niños de mercado que han generado con su servicio y cuota de internautas.

Twitter y Mobuzz tienen futuros dispares por aprovechar de forma diferente las oportunidades que generan y el público al que atienden.

Publicado en EL DÍA el 30 de noviembre de 2008. Los enlaces entre paréntisis no se encontraban en el texto original. Las negritas tampoco por el manual de estilo del medio. Los enlaces, tampoco.

PD: En Caspa.tv sacaro una entrevista al responsable del sitio. Me ha ayudado a sacar mis propias conclusiones.