Última
A BABOR FRANCISCO POMARES

Adiós a la "minoría absoluta"

14/mar/18 6:23 AM
Edición impresa

Coalición y Partido Popular cerraron la pasada semana, coincidiendo con el fiasco del PSOE canario en el Parlamento regional, un acuerdo político, que garantizaba el apoyo de los populares al presidente Clavijo en los asuntos clave de la legislatura, a cambio de cargos para el Partido Popular en Puertos del Estado, en el futuro Consejo de la Radio Televisión Canaria, más la Presidencia del Consejo Consultivo, más alguna adjuntía al Diputado del Común y participación en la Audiencia de Cuentas. Parecía que Antona lograba con el acuerdo reforzar su posición en el PP, y "colocar" a sus leales, a los que sacrificó con la sorprendente decisión de quedar fuera del Gobierno regional, aún hoy inexplicada. De paso, el acuerdo le habría servido a Antona para reorganizar el grupo municipal de Las Palmas, incorporando a dos concejales de su cuerda, que sustituirían a Cardona y a Jimena Delgado, que ocupará la Presidencia de la ZEC si Beatriz Barrera la deja. Clavijo también conseguía con ese acuerdo lo que necesita: estabilidad para lo que queda de legislatura y garantías de un apoyo continuado a los presupuestos y las leyes de Asuntos Sociales y de Televisión, además de mantener el control del Consejo Consultivo y de la Radio Televisión Canaria, cediendo únicamente la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife, que hoy ocupa Ricardo Melchior. Un Melchior que ha actuado con absoluta autonomía de su partido en un cargo considerado de consolación, y que no parece contar ya con apoyos ni en el Cabildo de la Isla -su enfrentamiento con Carlos Alonso es conocido- ni en el Ayuntamiento capitalino.

Toda la operación parecía reducirse a un acuerdo cortesano, un clásico "¡quítate tú pa' ponerme yo!", realizado a costa del PSOE, que perdía la Autoridad Portuaria de Las Palmas -el ex alcalde Juan José Cardona sustituiría a Luis Ibarra- retrocediendo proporcionalmente en representación en los cargos menores de los organismos dependientes del Parlamento. Lo que más chocaba del asunto no es el acuerdo en sí, sino la precipitación del PP -desde Coalición se señala a Antona como autor de la filtración- en la comunicación del acuerdo. Porque nada más conocerse que el PSOE perdería el puerto de Las Palmas, Ángel Víctor Pérez anunciaba, ayer mañana, su descuelgue del acuerdo de renovación de los órganos parlamentarios, que iban a votarse esta misma semana.

Las cosas seguirán como están en estos momentos, en un "impasse" en el que los únicos cambios que se producirían serían los que afectan al Consejo de Radio Televisión -que se ampliará por efecto de la nueva ley de Televisión, para que el PP mantenga en el Consejo dos representantes- y la salida de Melchior y de Ibarra de los puertos. Todo eso, si el PP no se descuelga también de la parte del acuerdo que puede cumplirse, al no poderse cumplir completa por la deserción del PSOE? un bonito lío.

Habrá que ver cómo acaba esta historia: hace tan solo un par de días era inevitable tener la sensación de que el PP había renunciado a su oposición por cargos y canonjías, y que al PSOE se le pasaba factura por el descontrol de la votación parlamentaria sobre la tele. Ahora, tras las filtraciones del PP y el cabreo del PSOE, la impresión es otra: a Coalición le gustaría seguir controlando la posición central en este juego de las sillas, tener el asiento fijo, mientras el PSOE y el PP se pelean por ocupar el otro. Pero puede que no ocurra ya así. Gobernar en minoría -por muy "absoluta" que se pretenda- ha cambiado la vieja y tradicional política canaria de siempre.

A BABOR FRANCISCO POMARES