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Viboten ya ve más cerca la denominación de origen única

Enrique Alfonso asegura que "somos la antesala de la Denominación de Origen de Tenerife, que ya está solicitada a través del ICCA y que el Gobiermo canario elevará a Europa".
Miguel Ángel Ruiz, S/C de Tenerife
2/sep/18 0:28 AM
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El presidente de la Asociación de Bodegueros y Viticultores de Tenerife (Viboten), Enrique Alfonso, también representante de la bodega Altos de Trevejos, se muestra satisfecho de que con solo dos años "esta asociación, constituida de manera libre y voluntaria, representa al 70% del sector en volumen y producción. Lo que pretende unir al sector y encauzar un proyecto de futuro coherente".

Admite que el sector primario "es complejo, delicado y muy personal", pero defiende que las trabas "cada vez son menos". Alfonso sostiene que "tenemos que dar un paso adelante, incorporar a gente nueva y equilibrar la sabiduría del pasado y la evolución, crear un proyecto entre todos".

Enrique Alfonso defiende que "Viboten es la antesala de la Denominación de Origen Tenerife, que ya está solicitada a través del ICCA y que el Gobierno de Canarias tendrá que elevar a Europa. Esos trámites están en proceso. El sector, a través de Viboten, está de acuerdo. Todos los consejos reguladores, salvo Icoden-Daute- Isora, están a favor de esta medida. Me encantaría que pudiésemos entender que esto es un buen proyecto para Tenerife y para todos. Desde luego, no es malo para ninguno. Si alguien tiene algún problema, que lo presente y se valorará para intentar resolverlo, pero los problemas del pasado no son los del futuro".

El presidente de Viboten es claro al indicar que con la denominación de origen única "se gana en gestión, trabajo conjunto para promoción y, sobre todo, permite liderar estrategias de cara al campo y trabajar mejor con el viñedo. La idea es que los cinco consejos reguladores sigan existiendo manteniendo su identidad, pero canalizados en una estrategia de trabajo común, incluyendo la labor de los técnicos. Los consejos por separado no tienen mucho futuro".

Ante las deficiencias existentes en materia de comercialización, aboga por trabajar "en una estrategia conjunta, aunque luego cada bodega puede hacer lo que quiera si le va bien, pero hay muchas que están a medio camino de la profesionalización o no saben cómo llegar a los mercados". Pone los ejemplos de las dos galerías del vino realizadas en el Norte y en un hotel del Sur. "Se trata de la puesta en valor de los vinos de todas las denominaciones de origen de manera gratuita, de poner en contacto al productor con los hoteleros y restauradores. Han resultado exitosas con la asistencia de más de 150 referencias de vinos de Tenerife".

El residente de Viboten resalta el potencial de los caldos tinerfeños para exportar, "porque somos únicos en el mundo. Hay bodegas que lo están aprovechando y hay varias que lo hacen con mucho éxito internacional. Eso es bueno porque a esa llamada acuden otros especialistas que vienen a la Isla a ver qué está ocurriendo. Puede que no tengamos capacidad para exportar un gran porcentaje, pero el retorno mediático hace que el mercado acepte que estos vinos son buenos de verdad. Los buenos vinos de Tenerife están triunfando en el mercado".

Pero hay un capítulo en el que el sector debe profundizar. "Si entran catorce millones de turistas al año a Canarias y la mitad elige Tenerife y no les vendemos el vino, algo estará ocurriendo. Si variamos y cambiamos eso, nuestros vinos se venderían a buen precio a quienes llegan y los prueban".

Otro caballo de batalla eterno es el de las ayudas, "deficitarias en comparación con otros productos. El viñedo es el cultivo que ocupa más hectáreas en Canarias y en Tenerife con diferencia, ajardina el paisaje, contribuye a equilibrar el ecosistema, es un producto turístico y es complementario. De cara al futuro se tienen que mejorar esas ayudas para que el viticultor pueda mantener eso de manera digna. Los viticultores son unos héroes, porque, al final, son unos jardineros gratuitos".

Aunque la superficie cultivada haya decrecido durante varios años, "por abandono y porque el cultivo se sustituyó por el aguacate u otros productos de moda, lo cierto es que en los últimos años hay más gente que se está dedicando a esto, porque, a medio o largo plazo, es un producto bonito que puede ser rentable. Son proyectos muy ilusionantes y pasionales. Hay que potenciar ese relevo generacional con ilusión y en tiempo", indica Enrique Alfonso.