Tenerife Sur

Devoción e historia en la ruta de la Morenita

Unos 240 peregrinos recorrieron ayer el Camino Viejo de Candelaria, que une la ciudad de La Laguna y la Villa Mariana. La tradición se remonta a un 2 de febrero de 1497.
Javier Feo
11/ago/13 1:30 AM
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D evoción, historia y fe combinó ayer la ruta guiada de peregrinación por el Camino Viejo de Candelaria, actividad que se encuadra dentro de los actos de las Fiestas de la Patrona General de Canarias y que congregó a cientos de personas en torno a la misma.

Dicho sendero de la Morenita, que comunica a La Laguna, El Rosario y Santa Cruz de Tenerife con la Villa Mariana, se puede considerar que es una de las primeras que existieron en la Isla después de la conquista.

La historia refleja que dicha vía fue abierta por el conquistador Álvarez de Lugo para celebrar y conmemorar la fiesta de Las Candelas en Candelaria un 2 de febrero de 1497 y, de este modo, poder desplazarse desde la ciudad de Aguere hasta la Villa Mariana para rendir honores y venerar a la Patrona General del Archipiélago ya desde aquellos tiempos remotos.

Hoy, después de los siglos, esa tradición de hacer dicho trayecto de invierno continúa, si bien ahora se lleva a cabo de manera oficial dos veces al año: cada 2 de febrero y el sábado de agosto justo anterior a la festividad de la Morenita.

Además, se ha intentado que el paso del tiempo no afectase a los 20 kilómetros que tiene aproximadamente este sendero. En base a ello, desde hace años el Cabildo de Tenerife y los ayuntamientos por los que discurre la citada ruta histórica se han implicado en su conservación.

En este sentido, los lugares que mejor conservados están son los que se sitúan en los municipios de El Rosario y Candelaria, en los que hay zonas que para protegerlas se han declarado Bien de Interés Cultural (BIC), según reconoce la propia concejal de Medio Ambiente de la Villa Mariana, Cecilia Otazo.

"En el tramo del Camino Viejo de Candelaria que pasa por nuestro municipio contamos como con la declaración de BIC las Ruinas de Pasacola, que se configura como el primer asentamiento; el Caserío de la Jiménez, zona donde se ubican casas canarias tradicionales, y la Cueva de Añaco, lugar que se sitúa cercano a la costa y donde los guanches llevaban a cabo sus celebraciones y ritos".

La importancia que ha adquirido esta ruta ha motivado a su recuperación y algunos de los tramos se han rehabilitado, "pero todavía queda mucho por hacer en este aspecto", reconoce la edil del grupo de gobierno.

Tal es así que una de las iniciativas en las que ya se trabaja es la necesidad de colocar una señalización homologada "para que los peregrinos que quieran llevar a cabo el Camino Viejo de Candelaria en cualquier momento no se pierdan, así como proceder a la georreferenciación del mismo" y, con ello, que el sendero aparezca en los sistemas GPS, resalta Cecilia Otazo.

Explica que la instalación de la oportuna señalética "le corresponde al Cabildo de Tenerife, porque el trazado de este sendero pasa por distintos municipios, por lo que trasciende del ámbito local".

Ahora bien, la edil de la Villa Mariana explica que en esta actuación la Corporación insular contará con la "colaboración" de los ayuntamientos, añadiendo que el Cabildo tinerfeño tiene "especial sensibilidad" para proceder a la instalación de señales homologadas".

Después de varias horas caminando, los cientos de peregrinos que participaron en la ruta guiada de las Fiestas de la Patrona General de Canarias comenzaron a llegar a la Villa Mariana después del mediodía para disfrutar de las otras actividades que se encontraban organizadas para la noche del sábado.

En este caso, la plaza de la Basílica fue el escenario del VI Encuentro Musical Mano a Mano, que contó con la actuación conjunta de los grupos Achamán y Atlantes y que levantó la admiración de los asistentes al evento.