Sucesos

Requisan "tucibi", una droga de diseño, por primera vez en la Isla

La Policía Nacional detiene a un vendedor de estupefacientes en el Puerto de la Cruz que también portaba más de un kilo de MDMA, 217 pastillas de éxtasis y 21 gramos de cocaína.
El Día, S/C de Tenerife
19/jun/18 6:35 AM
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Miembros de la Policía Nacional detuvieron a un hombre de 32 años de edad en el Puerto de la Cruz como presunto autor de un delito contra la salud pública por la distribución de diversas sustancias estupefacientes. Entre ellas, portaba "tucibi" (2CB) o "cocaína rosada", una droga de diseño que es la primera vez que se requisa en Tenerife, al menos que haya trascendido públicamente. Pero hace dos años que este producto apareció al desmantelar laboratorios para su fabricación en dos localidades de Madrid.

El arresto en la Isla se produjo durante la realización de un dispositivo especial contra la distribución de estupefacientes en dicha localidad. El individuo conducía un coche y fue parado por los agentes. El registro del vehículo permitió hallar en el maletero una caja oculta, que contenía 1.050 gramos de MDMA o éxtasis.

Al continuar con las pesquisas, los agentes intervinieron 217 pastillas de éxtasis, 21,32 gramos de cocaína y 16,70 gramos de "tucibi".

El acusado fue puesto a disposición del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción que estaba en funciones de guardia en el Puerto de la Cruz, que decretó su ingreso en prisión provisional.

La actuación fue llevada a cabo por agentes de la Comisaría del Puerto de la Cruz-Los Realejos.

Una de las primeras intervenciones de la droga de diseño "tucibi" se produjo hace ahora dos años en Getafe y Arroyomolinos, donde ciudadanos colombianos contaban con dos laboratorios de producción de 2CB. Según informó la Policía entonces, dicho producto tenía gran aceptación entre el público de dicha nacionalidad sudamericana. El "tucibi" se vende en polvo o en pastillas.

Supuestamente causa agitación, alucinaciones y desajustes en los sentidos y la capacidad de moverse. Su consumo puede generar, al parecer, diarreas, vómitos y convulsiones, según trascendió entonces. Y su consumo prolongado causa depresión, insomnio, cuadros de ansiedad, fuertes arritmias e, incluso, infartos. Se asocia a personas de alto nivel adquisitivo, ya que una dosis mínima puede costar unos 60 euros.