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La Refinería, obligada a reducir las emisiones "inmediatamente"

El Gobierno canario publicó ayer la orden que aprueba el Plan de Calidad del Aire de Santa Cruz, que establece que Cepsa debe rebajar los niveles de dióxido de azufre un 29%.
G. Maestre, S/C de Tenerife
26/abr/14 1:50 AM
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El plan se basa en 50 rebasamientos de los límites de emisión detectados en 2011 en una de las estaciones de medición./E.D.

La Consejería de Educación, Universidades y Sostenibilidad del Gobierno de Canarias publicó ayer la orden por la que se aprueba el Plan de Calidad del Aire de Santa Cruz de Tenerife en el que se fija la obligación de la Refinería Tenerife de Cepsa de reducir un 29% sus emisiones de dióxido de azufre, tras detectar una serie de rebasamientos del límite legal de este contaminante en 2011. Además, la orden insiste en que "la materialización de las medidas del plan debe producirse con carácter inmediato", asegurando que para ello se llevará a cabo "en el menor tiempo posible una modificación de la autorización ambiental integrada de la Refinería".

Asimismo confirma la firmeza de esta nueva normativa recordando que con la publicación de la orden la vía administrativa queda agotada, por lo que solo queda la presentación de un recurso de reposición ante el consejero de Educación, Universidades y Sostenibilidad en el plazo de un mes, opción que Cepsa confirma que va a utilizar.

Si tampoco se aceptaran sus alegaciones, a la Refinería solo le restaría interponer un contencioso-administrativo ante el Tribunal Superior de Justicia de Canarias.

"Para el cumplimiento de los valores límites de calidad del aire se ha de reducir el 29% del promedio de emisiones de dióxido de azufre de todos los focos de la Refinería respecto a los valores de las emisiones de 2011, lo que se traduce en pasar de 547,60 miligramos por metro cúbico de azufre a un máximo de 388", refleja el texto oficial que, además, establece la obligación de que la empresa petrolera Cepsa garantice el cumplimiento de los valores límites en toda el área de influencia, el correcto funcionamiento de los sistemas de desulfuración y que adopte acciones eficaces de reducción de las emisiones en las situaciones desfavorable por contaminación atmosférica.

La aprobación del plan, tal y como fue formulado inicialmente, supone que no se han tenido en cuenta las alegaciones presentadas por la empresa petrolera en las que demostraba, a través de informes externos, que el problema detectado afectaba a una sola estación de medición de calidad del aire de la decena que hay, en una fechas muy concretas y que, además, está mal ubicada.

"En el año 2011 se superó en la estación de calidad del aire de la piscina municipal Acidalio Lorenzo el valor límite horario de dióxido de azufre en 46 ocasiones y cuatro el valor límite diario. Por tanto se requiere la elaboración de un plan de calidad a la mayor brevedad posible", recoge la norma en su fundamentación, antes de explicar que se ha realizado una evaluación en la zona afectada mediante la modelización de la calidad del aire en la zona de influencia de la Refinería, concluyendo que "tiene un claro efecto sobre la calidad del aire en Santa Cruz de Tenerife, especialmente en los niveles de contaminación por dióxido de azufre debido a las emisiones". Además, especifica que, la contribución de las incineradoras de las plantas de recuperación de azufre "es muy importante y afecta a los niveles horarios con un incremento del orden de 20-40 microgramos por metro cúbico". También delimita a un radio de tres kilómetros alrededor de la industria "la zona de influencia por contaminación de dióxido de azufre, produciéndose los incrementos más significativos en los niveles en una dirección predominante hacia el norte-noreste desde la Refinería".

La aprobación del Plan de Calidad del Aire de la zona Santa Cruz de Tenerife-San Cristóbal de La Laguna no solo obliga a Cepsa a rebajar sus emisiones de dióxido de azufre en su refinería de Tenerife, sino que además establece la obligatoriedad de que cuente con un protocolo específico de funcionamiento para prevenir la superación de los niveles de calidad del aire que puedan suponer un riesgo para la protección de la población vulnerable, incluidos los niños, y que debe estar vinculado a la aprobación de planes de acción a corto plazo.

Así, como medida de control del funcionamiento, Medio Ambiente también le exigirá un test de control externo del rendimiento medio mensual en cada planta, realizado por una entidad colaboradora externa inscrita.

Cuando en determinadas zonas los niveles de contaminantes en el aire ambiente superen cualquier valor límite o valor objetivo, así como el margen de tolerancia correspondiente a cada caso, las comunidades autónomas aprobarán planes de calidad del aire para esas zonas con el fin de que se respete el valor límite.

La orden también refleja que en caso de incumplimiento se deberán implantar sistemas adicionales que garanticen los niveles exigidos, debiendo presentar el proyecto de instalación en el plazo de tres meses y deberán estar implantados los nuevos sistemas antes de un año.

En cualquier caso, los estudios que obran en la orden identifican a la Refinería como la principal empresa contaminante y aseguran que "las emisiones derivadas de la actividad portuaria y del tráfico son difusas y poco significativas".