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La suspensión del derby Lazio-Roma se saldó con 153 heridos y 13 detenidos


COLPISA, Roma
23/mar/04 17:31 PM
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lEl insólito espectáculo vivido la noche del domingo en el partido Lazio-Roma tiene toda la pinta de haber sido fruto de un montaje organizado, según la Fiscalía de la capital italiana. El partido fue suspendido nada más comenzar la segunda parte por la presión de los 'tifosi' ante la noticia, que luego se reveló falsa, de que un coche de Policía había atropellado a un niño.

La hipótesis que ayer, lunes, se abría camino es que ambas aficiones planearon la interrupción del derby como un acto de demostración de fuerza en la semana en que el Gobierno debe decidir si ayuda o no con otro polémico decreto a los clubes en apuros económicos, encabezados por Lazio y Roma. La noche, desde luego, terminó con una bochornosa batalla campal con 13 arrestos y 153 heridos entre los agentes.

"Es un chantaje al Gobierno", ha dicho sin rodeos el ministro del Trabajo, Roberto Maroni, de la Liga Norte, que se opone a las ayudas y las considera "una vergüenza". El trasfondo es espeso porque la tregua fiscal es una idea del primer ministro, Silvio Berlusconi. Como es sabido, el 'Cavaliere' es también presidente del Milan, y su lugarteniente en el club, Adriano Galliani, es el presidente de la Liga de fútbol, y quien ordenó al árbitro a través de un móvil, la suspensión del encuentro. "Me pareció el mal menor", ha justificado.

Lo cierto es que el domingo, en una atmósfera irreal, todo el estadio bramaba "¡Asesinos!" a los jugadores y gritaba "¡Parad el partido!". En medio de la confusión tres 'ultras' de la Roma bajaron al césped para convencer al capitán, Francesco Totti, de que debían dejar de jugar. "Vamos a parar porque si no estos nos matan...", fue lo que dijo expresivamente Totti a sus compañeros. Estos tres individuos han sido identificados y detenidos con la acusación de intimidación. Los tres detenidos aseguran que actuaron de buena fe, conmovidos por la noticia del suceso. Sin embargo, nadie ha sabido explicar de dónde salió el bulo, ni por qué los desmentidos de la Policía por los altavoces fueron contestados con abucheos masivos. Además, los tres 'ultras' adornaron su conversación con Totti con detalles falsos. Por ejemplo, aseguraron que habían hablado por teléfono con los padres del supuesto chaval. Lo que cree la Policía es que los 'ultras' de ambos equipos quisieron forzar la suspensión del partido, aunque nadie ha explicado tampoco por qué habría que interrumpir el partido por un motivo así, aunque fuera cierto.