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Nika, de "OT-2", presenta el primer disco en solitario de su carrera

El resultado es un compendio de los gustos de la cantante. Además, esta artista no se fija una meta concreta en lo profesional, pero está dispuesta a trabajar duro para mantener lo que ha conseguido.
COLPISA, Madrid
12/jul/03 18:25 PM
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Nika, una de las concursantes de la segunda edición de "Operación Triunfo", lanza su primer disco después de luchar durante muchos años por hacerse un hueco en el mundo de la música. "Quién dijo que era el fin" es el título del álbum, editado por Tool Music, y de una de sus canciones. Para Nika, el significado de esta frase tiene mucho que ver con sus expectativas porque "el concurso de Operación Triunfo ha terminado, pero eso no quiere decir que sea el fin. Al revés, ahora es cuando empieza mi carrera discográfica".

En "Quién dijo que era el fin" se perciben influencias de los estilos musicales que más ha escuchado Nika a lo largo de su vida. "Hay muchos sonidos que tienen que ver con el pop, el rock y el folk americano, se oyen muchas guitarras acústicas e incluso hay un tema que suena a blues". El resultado es un compendio de los gustos de la cantante, que admira cantautoras americanas como Sheryl Crow, Paula Cole y Jewel. "Son artistas que componen y producen sus propios discos y que además han demostrado que las mujeres también pueden triunfar en la música, cosa que en España es bastante difícil", comenta.

Ayer, viernes, empezó su gira por España con Operación Triunfo y a mediados de agosto comenzará otra con su compañero Hugo en la que presentarán sus respectivos discos. De hecho, Nika colaboró en el de Hugo y ahora ambos han realizado un dueto, "Sólo con mi voz". Además, en "Quién dijo que era el fin" Nika canta también en inglés, un idioma en el que se siente a gusto y del que espera que "en un futuro me brinde la oportunidad de abrirme a otros mercados".

En cuestión de conciertos, Nika encuentra ventajas tanto en actuar para un público masivo como en hacerlo para un auditorio más restringido. "Cuando ves a miles de personas cantando una canción se te ponen los pelos de punta, pero también tiene su magia dar un concierto para cien personas en una sala o en un bar".

Convencida de que la música es su vocación, Nika no se fija una meta concreta en lo profesional, pero está dispuesta a trabajar duro para mantener lo que ha conseguido. Por eso, Operación Triunfo le sigue pareciendo un instrumento muy útil, por encima de las críticas que se le hacen: "Es una oportunidad excepcional para empezar, pero a partir de ahí cada uno tiene que luchar por su carrera".

Para la cantante madrileña, la vertiente menos positiva de su recién estrenada vida es la falta de intimidad.