Economía

El Parlamento nipón aprueba reelegir a Kuroda como gobernador del banco central

Tokio, EFE
16/mar/18 7:27 AM
eldia.es

El Parlamento nipón aprobó hoy la reelección de Haruhiko Kuroda como gobernador del Banco de Japón (BoJ), con lo que se espera que la entidad mantenga sus agresivas políticas de flexibilización monetaria.

Kuroda, que asumió el cargo en 2013, afrontará así un segundo mandato de cinco años al frente del banco central de la tercera economía mundial, con la tarea principal de alcanzar el objetivo inflacionario del dos por ciento fijado por el BoJ.

Su reelección, propuesta por el Gobierno liderado por Shinzo Abe, recibió el visto bueno hoy de las dos cámaras que componen la Dieta (Parlamento) de Japón, junto al nombramiento de dos nuevos vicepresidentes de la entidad.

Kuroda se convierte así en el primer gobernador del BoJ en ser elegido para un segundo mandato en 57 años, y se espera que siga adelante con el ambicioso paquete de medidas de estímulo que aplica la entidad desde 2013 como pieza clave del programa económico "Abenomics" del Ejecutivo.

Los dos nuevos vicepresidentes y miembros de la junta de política monetaria de la entidad son Masayoshi Amamiya, hasta ahora director ejecutivo del BoJ y uno de los artífices de su política de flexibilización, y el académico Masazunu Watanabe, partidario declarado de medidas reflacionistas.

El gobernador del BoJ, de 73 años, afirmó en una intervención parlamentaria a comienzos de mes que la entidad se planteará la retirada de su paquete de medidas de estímulo hacia 2019, cuando está previsto que se alcance la meta inflacionaria del dos por ciento anual.

El BoJ aplica desde hace cinco años su programa de expansión cuantitativa para lograr alcanzar el citado objetivo, aunque la caída de los precios del crudo y la ralentización global han obligado a la entidad a retrasar su plazo de consecución y a activar otras medidas adicionales.

La flexibilización monetaria es una de las llamadas "tres flechas" de "Abenomics", junto a una inversión pública multimillonaria y reformas estructurales, y componen la estrategia impulsada por el primer ministro Shinzo Abe para sacar a Japón de su largo ciclo deflacionario.