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Castillo pensó en "dejar el fútbol" cuando el Tenerife lo descartó

Héctor, que milita en el filial del Alavés, sueña con ser profesional. "Si pierdes la humildad sin ser nadie, nunca lograrás ser alguien".
D. Hernández, S/C de Tenerife
1/jul/18 6:48 AM
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Un tinerfeño que despunta fuera del Archipiélago, la enésima perla formada en El Sobradillo. Héctor David del Castillo Martín (Santa Cruz de Tenerife, 02/04/2000), después de cuajar una sensacional campaña en el conjunto entrenado por Fran Sosa, el Alavés llamó a su puerta. Ni lo pensó, su futuro estaba en juego.

La etapa en el CD Sobradillo vivió un intervalo en el que vistió de blanquiazul. "Después de una gran temporada, recibí la ansiada llamada; aquella que espera todo niño que juega a fútbol, la del CD Tenerife. Di todo lo que pude y más. A la tercera temporada allí, decidieron no contar conmigo y tuve que marcharme. Quizá no tuvieron las mejores maneras para comunicarme la determinación. En ese momento estuve a punto de dejar el fútbol", relata el atacante. Pese a ello, sigue manteniendo el "sueño" de jugar de local en el Heliodoro Rodríguez López.

En El Galán después del "duro golpe", le abrieron la puerta y volvió a "disfrutar del fútbol" y a "recuperar la ilusión", esclarece. Después de una temporada "perfecta" recibió una llamada del Rayo Vallecano, que precedió a la del Alavés, esta llegó con un proyecto de futuro y unas "condiciones mejores", asevera Castillo.

Antes de marchar a Vitoria especulaba con una "adaptación difícil", no obstante, una vez allá, y con la ayuda de los integrantes del Alavés, le "ha salido todo bien", dice.

Los grandes números cosechados en el club albiazul -superó la quincena de goles- le llevaron a la Selección Española Sub-18. "Ojalá todos los niños pudieran vivir eso, no se puede explicar con palabras. Llegar a la Ciudad Deportiva de Las Rozas y equiparte con la ropa de tu selección, es un sueño hecho realidad", relata emocionado.

¿Cuál es la receta para llegar a esas cotas que has alcanzado?. "Es fundamental trabajar al máximo y siempre dar lo mejor, pase lo que pase, estés más o menos de acuerdo con el entrenador. Otro de los rasgos que siempre me han identificado es la humildad; si la pierdes sin ser nadie, nunca lograrás ser alguien", expresa con madurez el de El Sobradillo.

En unas semanas iniciará la pretemporada con el filial del Alavés, que milita en Tercera División. Su propósito será el de ganarse un puesto y "con mucha suerte y trabajo, tocar arriba (por el primer equipo)", concluye con anhelo.