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El divorcio Pozzo-Pina alumbró el Granada de capital chino

El empresario de 36 años John Jiang maneja a través de DDMC el Crystal Palace inglés, el Parma italiano y el Chongqing Lifan de su país. Ahora negocia por un club belga y otro luso.
J.J.R. (@juanjo_ramos)
10/sep/17 6:49 AM
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J ohn Jiang pagó 37 millones de euros en el verano de 2016 para hacerse con el control accionarial del Granada CF. Este empresario chino de 36 años asegura que proviene "de una familia humilde, de pescadores, que con esfuerzo y superación fue saliendo adelante, buscando nuevos retos y aprovechando las oportunidades que nos presentaba la vida". Propietario y fundador de la agencia de marketing deportivo Desports, no dudó en aprovechar el divorcio entre Gino Pozzo y Quique Pina para invertir en LaLiga.

Ese matrimonio roto, que había llevado al cuadro nazarí a Primera División en 2011, acabó con una etapa de gloria reciente. Los dos primeros pasos del nuevo proyecto resultaron graves errores. El primero, dejar en manos de la empresa Media Base Sports (vinculada a Pere Guardiola) la gestión deportiva. El segundo, la elección del entrenador. Jorge Sampaoli dio la espantada en el último momento para firmar por el Sevilla y el elegido, Paco Jémez, protagonizó un inicio catastrófico.

Hundido en la tabla desde las primeras jornadas, nada pudo hacer el Granada para evitar el descenso. Cuatro entrenadores (Paco Jémez, Lucas Alcaraz, José González y Tony Adams) y 33 jugadores defendieron los colores rojiblancos en un año para olvidar en el que, a menudo, se alinearon futbolistas de hasta once nacionalidades distintas. Adams, directivo en la empresa de Jiang, llegó a afirmar que daría "una patada en el culo a los futbolistas" para ganar los últimos seis partidos. Los perdió todos.

El cambio de rumbo llegó al finalizar la temporada. Roto el vínculo desde marzo con MBS, Jiang se dejó asesorar. Prometió que el proyecto tendría continuidad y eligió a Antonio Fernández Monterrubio (ex Xerez) como director general, además de recuperar a un antiguo directivo del Granada (Ignacio Cuerva) para que ayudara a su vicepresidente (Kangning Wang) en la gestión. La dirección deportiva recayó en Manolo Salvador, que ya llevó las riendas del Levante en su penúltimo ascenso a Primera. Este escogió a su vez a José Luis Oltra como entrenador, al que conocía de su etapa granota, y empezó a confeccionar una plantilla casi desde cero.

Solo el portero suplente Rui Silva y el delantero colombiano Adrián Ramos (que no decidió seguir hasta los últimos días del mercado) continúan. Llegaron 18 nuevos futbolistas: Joselu (Lugo), Javi Varas (Las Palmas), Machís (Leganés), Puertas (Almería), Álex Martínez, (Betis), Rubén Pérez (Leganés), Iriondo (Athletic), Germán (Tenerife), Víctor Díaz (Leganés), Quini y Raúl Baena (Rayo), Menosse (Once Caldas), Pedro (Elche), Charlie Dean (Valencia Mestalla), Alberto Martín (Leganés), Montoro (Las Palmas), Kunde (Atlético), Espinosa (Levante), Manaj (Inter) y Licá (Nottingham Forest). Los primeros pasos son propios de un equipo casi totalmente nuevo, pero Oltra sabe que tendrá tiempo para encontrar el camino.