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Hablar del ser humano

La actriz y bailarina tinerfeña Paula Quintana vive un momento bastante dulce en su carrera y su espectáculo "Latente" es candidato a dos premios Max, tras una primera selección.
Raúl Gorroño
25/feb/16 6:08 AM
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Hablar del ser humano

S atisfacción es una sensación que acompaña últimamente a la actriz tinerfeña Paula Quintana. Por un lado, desarrolla una minigira por diversos escenarios del norte de España, que la llevará el próximo 7 de marzo a Dferia, en San Sebastián, con su montaje "Amarga Dulce". Por otro, su espectáculo "Latente" opta a dos Premios Max, tras una primera selección, en los apartados "Mejor espectáculo revelación" y "Mejor autoría revelación".

Esta pieza, que ya fue premiada como mejor espectáculo de nueva creación en una feria que se celebró en la localidad vizcaína de Lejona, ha sido también seleccionada este año para el catálogo de la AECID 2016 y recomendada por la red, además de ser representada recientemente en Madrid, y en Durango.

"Latente", que fue estrenada en el teatro Leal de La Laguna el año pasado, es una las apuestas fuertes de Quintana y del equipo que ha colaborado en su materialización, un combinado de danza contemporánea, flamenco, teatro y humor absurdo.

"Estoy muy contenta, sobre todo por el resto del equipo que se ha embarcado en esta aventura", reconoció la artista tinerfeña, quien ha contado para desarrollar estos proyectos propios con el apoyo de los también canarios Carlos Pedrós y Juan Antonio Simarro, además de Grace Morales.

"La obra se estrenó en marzo del año pasado y, realmente, es el primer montaje que realizamos con este estilo que fusiona textos y danza. La ilusión que me hace es que partimos de cero, porque no tenemos un recorrido previo. Es un trabajo en equipo, de gente ilusionada con su trabajo. De gente brillantemente buena, pero quieras o no todos somos emergentes de alguna manera".

Esta joven actriz está muy entusiasmada con su próxima actuación en el Dferia de San Sebastián, el próximo 7 de marzo, donde dará rienda suelta al montaje "Amarga Dulce", que estrenó en el pasado Festival de Almagro y que está basado en la figura de Dulcinea del Toboso, la musa e impulsora de las hazañas de Don Quijote.

"Es el segundo montaje que hemos hecho el equipo entero, en este caso aprovechando el 400 aniversario de la segunda parte de El Quijote. No hemos tenido muchas funciones de esta pieza, pero ha tenido muy buena crítica. A ver qué sale de aquí".

Paula Quintana, que reconoció que le gustaría actuar más en las Islas, su próxima función será el 21 de mayo en El Sauzal, viajará tras San Sebastián a Francia, donde forma parte de una compañía gala con la que está de gira. Luego tiene previsto actuar en Vigo y Orense.

Esta tinerfeña, que se formó desde pequeña en danza clásica, contemporánea y flamenco, además de licenciarse en arte dramático en la Escuela de Actores, ha conseguido definir un estilo propio que enriquece con la experiencia y el riesgo de abordar espectáculos aparentemente convencionales.

"Es un lenguaje bastante personal. Vengo de una formación variada y realmente es la necesidad de contar lo que me motiva. Hay cosas que se cuentan mejor desde un texto y otras desde una danza. Realmente utilizo los recursos que tengo. Me considero una actriz y bailo, pero desde una posición de actriz que cuenta algo. Lo que pasa es que a veces lo cuento con la palabra y otras con el cuerpo, pero no abordo la danza como si fuera una bailarina, sino como una actriz que se mueve. También me encanta la videodanza y creo que este año vamos a intentar meternos un poquito más por el mundo cinematográfico".

Asimismo, confesó que, además de plantear preguntas y estímulos al público para que piense y sienta libremente, "me gusta hablar del ser humano en mis montajes. No busco ni una introspección ni ninguna investigación. Lo que me gusta es hablar de las emociones del ser humano, de los anhelos, de los miedos. Tener siempre un canto a la esperanza. A pesar de ser montajes que tienen un punto nostálgico, todos terminan con un mensaje esperanzador".