Criterios
LO ÚLTIMO:
Rescatan a un trabajador atrapado en una pala mecánica en Güímar leer
VÍCTOR MORÍN

La recompensa

6/may/18 6:39 AM
Edición impresa

A la seriedad y al trabajo duro le suelen seguir los buenos resultados. Así es como han sobrevenido los últimos meses para el colectivo de estibadores del puerto de Santa Cruz de Tenerife, organizados y unidos de manera mayoritaria en la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar, el mismo colectivo que el año pasado, en su vertiente nacional, tuvo que rendir el conflicto más intenso ante el poder legislativo en la historia de nuestro de colectivo como organización.

El premio a una lucha serena y bien planteada ha tenido un reflejo contundente en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, en donde en las recientes elecciones sindicales la Coordinadora obtuvo un respaldo absoluto, con el cien por cien de las representaciones en el Comité de Empresa. El trabajo bien hecho, honesto y con una proyección irrenunciable por la unidad termina dando sus buenos frutos. Los obtuvo en ese duro pulso mantenido con el ministro de Fomento y lo obtuvo en Tenerife esta contundente apuesta de los trabajadores por la Coordinadora.

Pero hay más, el buen quehacer de nuestro colectivo no se da solo en nuestra capacidad organizativa y de resistencia ante los ataques a nuestros derechos como trabajadores, sino que también arrojan cifras muy positivas en el desempeño de nuestras funciones laborales. Por destacar solo algunos datos: el balance de movimientos en el tráfico de transbordo de contenedores, durante los tres primeros meses de este año, arroja una media de movimientos por manos de trabajo que oscila entre las 37 y las 41 contenedores hora de media, dato que supone un registro de alto valor y que habla bien a las claras de la competitividad de nuestro puerto.

En términos globales, durante los primeros dos meses de este 2018, el movimiento de contenedores de nuestro puerto aumentó un 66% respecto al año pasado en esa actividad, y atendiendo bien a los tráficos cautivos. La productividad de los estibadores españoles ha sido cuestionada duramente por sectores interesados, críticas que nunca atendieron a fundamentos reales. Y una vez, con ejemplos como estos, vuelve a quedar claro qué es y qué no es cierto.

En Tenerife, nuestro puerto, después de una profunda y larga etapa de crisis, vive un periodo de buenas noticias, moderadas aún, pero que nos permiten tomar un cierto respiro de alivio y ver el futuro con mayor optimismo. Operativas como las que viene realizando desde hace meses en la Isla la naviera Maersk Line dejan bien a las claras que estamos en el buen camino. Y en eso seguimos no solo nosotros, también la comunidad portuaria, en la lucha diaria por lograr cosas importantes para nuestra isla y para nuestro puerto.

*Miembro del Comité de Empresa de los estibadores de Santa Cruz de Tenerife

VÍCTOR MORÍN