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FRANCISCO JOSÉ SANTOS MIÑÓN

Desde mi observatorio

9/feb/17 6:15 AM
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La situación mundial actual es para mí preocupante. El terrible problema de los refugiados, que llegan a miles a las costas europeas, más los que atraviesan a pie las fronteras, motivados por esas bárbaras guerras en varios países asiáticos y africanos, que producen matanzas y penalidades sin cuento, especialmente para las mujeres y los niños, obligan moralmente a recibirlos, cuando en muchos de los países posiblemente receptores existe un gran paro y sus ciudadanos están sometidos a importantes sacrificios económicos y penas, España y Canarias incluidas. En muchos casos, inicialmente son llevados a campamentos, que en la mayoría de las ocasiones no reúnen las condiciones adecuadas, especialmente este año, con grandes lluvias, nieves y fríos polares. En países como Alemania, que ha abierto sus puertas como ninguna, su presidenta, la Sra. Merkel, está sometida a grandes presiones y ha bajado su popularidad, y por consiguiente el posible apoyo en votos previsibles, según últimas encuestas. Existe igualmente un peligro real, que es el que con estos refugiados entren en los países que los reciban o limítrofes terroristas, como ha ocurrido en Francia y Alemania, y no cabe duda de podría ocurrir en España, incluso en Canarias.

Por esta razón se hace imprescindible un control exhaustivo y continuado sobre estos refugiados, dificultado por creencias muy diferentes y formas de entender la vida y la existencia distintas, en algunos casos con total falta de humanidad. Se hace necesario contar con medios de seguridad perfectamente preparados y en número suficiente, en contacto permanente en nuestro caso con los medios policiales europeos, casi diría que mundiales. Todo esto trae consigo que en los países europeos están creciendo en intención de voto los partidos populistas, que entre otras muchas cosas pretenden no recibir a estos inmigrantes, o hacerlo de una forma muy reducida y con grandes controles. En cierto modo es lógico, pero no nos podemos deshumanizar; esa gente lo está pasando muy mal. El "brexit" lo podemos considerar en esa línea, en igual forma las medidas que está tomando el nuevo presidente americano con el muro mexicano y los controles en aeropuertos a ciudadanos procedentes de ciertos países africanos y asiáticos, hasta tal punto que los jueces americanos han tenido que paralizarlas, no sabemos por cuánto tiempo.

Soy de los que piensan que ya va siendo hora de que las Naciones Unidas y su Consejo de Seguridad dispongan de unas fuerzas armadas mundiales, tipo OTAN, y que puedan hacer uso de ellas cuando así lo decida dicho Consejo. Pienso que ya va siendo preciso que actúen; la situación en Siria e Irak es insostenible, lo mismo ocurre con Sudán en África, si en su momento se actuó para quitar a posibles dictadores tipo Sadam Hussein y Gadafi, para llegar a una Primavera Árabe en esos países, operación que fracasó, aunque se quitaran los dictadores, porque han surgido otros y, en especial, el denominado Estado Islámico y grupos de igual ideología o afines, que han traído la guerra de unos contra otros, la destrucción de importantes patrimonios históricos y la persecución y matanza de poblaciones enteras, especialmente si son cristianos. La Europa de origen cristiano no puede permanecer impasible como lo está haciendo hasta ahora; en cierto modo ya está pagando las consecuencias de esta pasividad con las acciones terroristas, hasta ahora de "lobos solitarios" o casi. Aun podría ser peor el nuevo presidente americano, Donald Trump, que dice que piensa acabar con esta situación, esperemos que no se pase, que lo haga conjuntamente con Europa, no vayamos a terminar en la tercera guerra mundial.

En la situación actual en Asia y África, creo que Europa y algo también EEUU tienen mucha culpa de lo que está ocurriendo, pues en África las potencias protectoras, Inglaterra, Francia y Bélgica principalmente, aprovecharon las riquezas naturales: petróleo, minerales... (incluso hoy algunas permanecen explotando estas riquezas), y no formaron a las poblaciones creando escuelas, universidades, etc., mezclaron unas etnias con otras incompatibles, no dejaron instalaciones de agua y productos del campo, con cooperativas u organizaciones para el mantenimiento y trabajo de esas poblaciones que iban a quedar cuando se retiraran las potencias protectoras, y es por esto porque se producen masas de inmigración huyendo de penalidades sin cuento, como la ablación de millones de mujeres y niñas, o las matanzas descubiertas en carceles sirias, a pesar de que son normalmente países ricos por naturaleza. En Asia ha pasado algo semejante, Inglaterra situó a Israel en Palestina sin acuerdo alguno, y las guerras y conflictos no han parado, bien es verdad que el imperio turco obligó al éxodo judío.

FRANCISCO JOSÉ SANTOS MIÑÓN