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JUAN JESÚS AYALA*

Formación al servicio de la ciudadanía

*Director de la Academia
18/oct/12 1:38 AM
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EN UN CONTEXTO donde está de actualidad el debate sobre la proporcionalidad o desproporcionalidad de la actuación policial, la Academia Canaria de Seguridad plantea una nueva visión y talante de la figura del policía de Canarias, reflejada en el programa formativo de los cursos de formación básica y promoción profesional, que se han revisado y actualizado este año.

Además de la modificación en las estructuras de los dos cursos, la principal novedad, en el de formación básica, consiste en la inclusión del título de socialización interna y autorregulación, al que se le confiere un carácter eliminatorio y vinculante, puesto que el curso no se podrá superar sin este título, independientemente del resto de los que conforman el programa formativo.

De esta manera, el agente que se forma en la Academia no sólo debe desarrollar ciertas habilidades y destrezas que le capacitan para su profesión, sino que debe mostrar respeto, responsabilidad, autocontrol, civismo y lealtad institucional.

Todas estas actitudes, contenidas en las competencias profesionales, personales y sociales del nuevo título, se reflejarán en la actuación del policía, a quien la sociedad le exige un patrón emocional equilibrado y comportarse de forma autorregulada. No sólo se le pide que sea policía, sino también que lo parezca. Además de lucir una placa, deberá demostrar en todo momento que es un servidor público que trabaja por el interés de la ciudadanía, el primer garante de la ley que hace cumplir a los demás.

En la función policial existe una alta exigencia en las capacidades de relación con la ciudadanía, con las administraciones y, a nivel interno, dentro de la propia plantilla.

Al igual que las sociedades, las políticas de formación son también cambiantes. La complejidad de funciones que debe acometer un policía, que van desde la regulación del tráfico a la atención y protección de víctimas de los malos tratos, requiere de marcos teóricos flexibles en los programas formativos.

La ciudadanía pide una policía que resuelva problemas y conflictos con una actitud proactiva, no reactiva, que esté inserta en el tejido social y sepa, no sólo responder a las situaciones problemáticas, sino anticiparse y prevenirlas.

En la línea de este perfil profesional, la Academia Canaria de Seguridad forma actualmente a 36 policías locales de nuevo ingreso, quienes además de recibir un completo programa formativo que abarca sus principales competencias, aprenden una serie de pautas de comportamiento policial, habilidades sociales y trabajo en equipo, que redundarán en una mayor eficacia policial, que sin lugar a dudas, contribuirá a aumentar el nivel de seguridad y bienestar ciudadana.

Canaria de Seguridad

JUAN JESÚS AYALA*