Canarias
SOLEDAD MONZÓN CONSEJERA DE EDUCACIÓN Y UNIVERSIDADES

"Las agresiones a docentes hay que corregirlas en el entorno familiar"

Jorge Dávila, Santa Cruz de Tenerife
10/sep/18 6:10 AM
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"Las agresiones a docentes hay que corregirlas en el entorno familiar"

Arranca el curso escolar 2018/19 en Canarias. Hoy se incorporan a las aulas de Infantil 42.552 alumnos y otros 111.740 a Primaria. El miércoles será el turno para los más de 115.000 jóvenes que se han matriculado en los niveles de Secundaria y Bachillerato. Soledad Monzón, consejera de Educación y Universidades del ejecutivo que lidera Fernando Clavijo, analiza algunas de las claves de un inicio del calendario académico en el que, de nuevo, se va a hablar de bilingüismo, de infraestructuras, de oposiciones y de problemáticas que ya no resultan tan extrañas: "Las agresiones a los docentes hay que corregirlas en el entorno familiar", puntualiza en la línea de salida de una entrevista en la que inevitablemente aparecen los continuos cambios de modelos educativos que se imponen desde Madrid.

¿Hay algún deseo para el curso que hoy comienza?

Más que un deseo, una realidad. El reto no puede ser otro que cerrar todos los proyectos que nos planteamos al inicio de esta legislatura: el desarrollo de la Ley Canaria de Educación con siete planes ya encaminados, y el octavo que acabamos de presentar a través del Plan de Infraestructuras, y la formación de más docentes para que esta sea una comunidad bilingüe. En las aulas se han bajado las ratios porque en la actualidad hay cinco mil alumnos menos que al inicio de este mandato y la plantilla de profesionales, en cambio, ha aumentado en 700 plazas.

¿Será una apertura de curso sin novedades o hay casos que obligan a retrasar el inicio de la actividad escolar?

Dentro de esa normalidad hay que incluir que siempre existe un inicio que se retrasa unos días por distintos motivos, pero también hay buenas noticias en torno a tres centros en Gran Canaria (Ingenio, San Bartolomé y Telde) en los que este verano se completó la retirada de amianto. Eso va a provocar que haya una semana de retraso para poner a punto todo. Las familias ya han sido informadas a través de consejos escolares de que las clases van a comenzar el 17.

Bien por una situación económica que no acaba de ser todo lo buena que desean las familias, bien por los descensos de natalidad, lo cierto es que en las etapas iniciales se aprecia un descenso de alumnos matriculados...

Es verdad que en el pasado hubo cursos en los que sí apreciamos un descenso muy significativo de alumnos que debían estar incorporados al sistema educativo a los 3 años. Pero esa tendencia ya se empezó a cambiar en el ejercicio 2015/16 con la matriculación de 700 niños, es decir, que estamos creciendo otra vez. La crisis económica, por supuesto, fue un condicionante relevante a la hora de elegir un colegio u otro.

¿Esos repuntes en las altas de los que habla dónde están siendo más significativos?

Ya no solo en el caso de los alumnos de 3 años, sino los que se incorporan a cualquier otra etapa de Primaria, hemos apreciado un incremento de matrículas en zonas de Fuerteventura, Lanzarote y en el sur de Gran Canaria y Tenerife. Eso está conectado directamente con las oportunidades de trabajo que se están generando en unas zonas con un perfil turístico. Esta reordenación dentro del mapa educativo regional la vamos a reflejar en el Plan de Infraestructuras.

¿Trabajar en esas zonas de las que usted habla, en las que pueden existir estudiantes de más de 30 nacionalidades, exige planificar unas medidas especiales?

En esos lugares se aplican todos los refuerzos necesarios para que los alumnos no encuentren una barrera idiomática con el español. Son centros en los que ya están implantados el Plan PILE (Plan de Impulso de Lenguas Extranjeras) en el que muchas de las asignaturas se imparten en inglés y esa circunstancia sirve para igualar al alumnado. Cualquier otra metodología sería imposible de llevar a cabo. Vivimos en una tierra que está condicionada por estos movimientos culturales.

¿El bilingüismo sigue siendo una asignatura pendiente?

En el segundo curso de esta legislatura se le dio un impulso al Plan PILE que ha servido para que en más de 400 centros del Archipiélago ya se esté impartiendo al menos una asignatura en inglés. Estamos cumpliendo las previsiones en base al profesorado que tenemos con el nivel acreditado para impartir esos conocimientos en inglés. El objetivo es impartir el 50% de las asignaturas en otro idioma e inicuamente lo pusimos en práctica en diez centros. Este año se incorporan otros nueve. Estamos avanzando por encima de las previsiones en todo lo que supone la formación del profesorado: a lo largo del pasado curso 271 docentes acreditaron su formación en la Escuela de Idiomas a Distancia en los niveles B2 y C1, que son los necesarios para impartir el Aicle (Sistema de enseñanza bilingüe). Esa cifra se complementa con los profesionales que han decidido formarse en la Escuela Oficial de Idiomas, con lo que al final contamos con medio centenar de especialistas.

¿Qué margen de mejora se va a apreciar en el sistema educativo canario en base a los 507 millones de euros que se van a destinar al Plan de Infraestructuras?

Esa es una partida que irá destinada a infraestructuras al cien por cien... En ese sentido, queremos anticiparnos a lo que puede ser el aumento y la reorganización de plazas de alumnos hasta 2025. Se trata de identificar los puntos en los que será necesario realizar nuevas infraestructuras, que siguen en la misma línea de las 12 que hemos acometido a lo largo de esta legislatura: hay que resolver problemas de espacio que pueden quedar resueltos con una ampliación y otros en los que es necesario eliminar las aulas modulares que todavía quedan por ahí fruto del "boom" que se produjo entre los años 2000 y 2010. En el momento en el que se perdieron aquellos 42 millones en 2012 las infraestructuras, tanto las de Primaria como las de Secundaria, han sufrido un deterioro muy importante que vamos a corregir con este plan.

Algo más árido se presenta el tema de las oposiciones, un asunto del que se volverá a hablar mucho al inicio de este curso...

Cuando hablamos de opositar a la función pública nos adentramos en un debate que trasciende más allá de la propia comunidad autónoma. Hace unos días, por ejemplo, escuchábamos a la ministra decir que "es necesario revitalizar el acceso a la función pública", pero no solo en lo que está relacionado con la oposición pura y dura: si la prueba debe ser tipo test o eliminatoria no puede centrar todos los comentarios en este proceso. Canarias asumió en una comisión específica que se creó con el anterior gobierno (PP) un pacto por la educación que no se ha retomado. No es cuestión de parchear; hay que crear un modelo justo de acceso a la función pública. En lo que tiene que ver con las comunidades autónomas, existe una situación conflictiva que se ha dado con los aprobados sin plaza, que es un asunto preocupante que hay que negociar de cara al próximo curso porque es cuando hay que reordenar las listas: estamos en condiciones de actualizar o modificar el decreto 74, que es el que regula las listas de empleo con los sindicatos, y esperamos que cuando llegue ese momento esos profesionales no se vean perjudicados a la hora de defender sus derechos de igualdad, méritos y capacidad.

Algunas voces han mostrado su malestar por la dicotomía que se ha creado entre los resultados escolares que se dan en Canarias y los que luego se reflejan en el Informe PISA...

Si a lo que usted se refiere es al planteamiento a nivel de Estado en el que alguna comunidad ha elevado la voz más de la cuenta, porque un partido se cuestionaba los resultados de la EBAU, que son positivos para Canarias, con el balance que transmite el Informe PISA, la comunidad educativa de las Islas ha reaccionado con un profundo rechazo porque una cosa es que se pueda poner en cuestión en un momento dado una prueba única de la EBAU, pero eso no significa que tengas que ir en contra de los resultados que se han obtenido en una comunidad autónoma porque una cosa no tiene nada que ver con la otra. La propia Logse fue la que determinó que había 17 sistemas educativos en España, por lo tanto, los resultados del Informe PISA no se pueden trasladar a un modelo general: en Canarias tenemos los resultados de 2015 y en esos informes crecíamos más que otras comunidades. Aunque seguimos, estando por debajo la media nacional, es necesario tener en cuenta esa evolución. Tampoco es bueno olvidar la realidad histórica de la que venimos y que el primer Informe PISA de 2015 no tiene nada que ver con la gestión de este equipo actual gobierno, pero sí con el pasado educativo de este Archipiélago. No podemos ocultar a nadie que aquí nos hemos escolarizado después que en otras comunidades autónomas.

¿Una parte de ese problema no está asociada a los numerosos cambios de modelos educativos que se aplican en función del color del partido que está en el gobierno?

Por supuesto que eso afecta de una manera clarísima... Hay que buscar un pacto de Estado en materia de educación. Aquí no pueden marcar las pautas el Partido Popular, los socialistas, Ciudadanos o Coalición Canaria, el mejor modelo educativo posible lo deben planificar los profesionales, no los políticos. La última ley que se aprobó, que es la que está en vigor, fue aprobada sin el consenso de la comunidad educativa. Es más, lo peor que le puede pasar a una ley es tener el rechazo de las personas que tienen que trabajar todos los días con ella y esta lo tiene... La inestabilidad que se crea cada vez que un gobierno cambia de color no favorece nada a nuestro sistema educativo.

Está ocurriendo en el sector sanitario, pero el educativo tampoco está a salvo, ¿cómo se pueden contrarrestar los casos de violencia hacia los profesores en las aulas?

El punto de partida debe ofrecer todas las garantías de seguridad tanto para los alumnos como para los profesores. Para generar un ambiente sano en las aulas no hay que imponer medidas represivas, sino buscar nuevas fórmulas de convivencia con las que las dos partes se sientan cómodas y seguras. Todo debe empezar con la recuperación del respeto a la figura del docente. Los datos que tenemos no son oficiales, porque las denuncias se realizan por vía policial, pero es evidente que existe un problema real que supera los datos que se reflejan en unas estadísticas en las que no se cuenta todo lo que ocurre en las aulas. Las agresiones a docentes, las verbales y las físicas, hay que corregirlas en el entorno familiar. Desde la consejería estamos trabajando un protocolo de asistencia psicológica y jurídica para los profesores que se vean afectados por unas situaciones que no son deseadas. Que en Canarias no se hayan producido aún situaciones graves no significa que tengamos que poner los medios para que la convivencia entre padres, profesores y alumnos sea la óptima.

Es un asunto del que ya se ha hablado mucho, ¿pero cuál es su opinión sobre la llegada de los "e-sport" a la agenda escolar?

Más que entrar a formar parte de la agenda educativa, lo que nos planteamos es un proyecto que va en la línea de ayudar, educar, tutelar a jóvenes que en estos instantes están demostrando tener un interés desmedido por el mundo de los videojuegos... La preocupación que existe en torno a cuánto es el tiempo que se debe dedicar al día a esta actividad es grande y creo que esta iniciativa va a ser bastante útil para medir esos plazos y, sobre todo, qué juegos son los más adecuados en función de la edad del participante. Muchos están empeñados en destruir este proyecto antes de valorar los resultados que se podrían llegar a obtener: con los "e-sports" quieren construir deliberadamente un mal rollo en el ámbito escolar. Los videojuegos están en nuestras casas, están en eventos organizados por ayuntamientos y cabildos y pueden tener una vía más dentro del sistema educativo, sobre todo para evitar que esos jóvenes acudan a esas reuniones sin control ni ayuda. Uno de los objetivos claros de esta actividad extraescolar es asesorar a unos alumnos que en muchas ocasiones se presentan a clase después de haber estado ocho o nueve horas delante del televisor.

¿Confía en que esas tutorías cambién los hábitos de los jugadores?

Además de la incidencia que se genere en torno a los "e-sports", hay que reforzar conceptos sobre la seguridad que existe en internet, facilitar información sobre qué alimentación deben seguir para tener una vida saludable, qué actividad física hay que hacer cuando se pasan muchas horas delante de un videojuego o cómo hay que preparar una competición...

 

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